Uruguay es una sociedad bimonetaria y los uruguayos están acostumbrados a operar con dos monedas. El peso se utiliza para las transacciones del día a día mientras que el dólar es para muchos la forma de ahorrar y la moneda para la compra para bienes como casas y vehículos.
“La gente mira más la pizarra que la vidriera”, así definió la situación que atraviesa el sector automotriz el dueño de la automotora Romelli y expresidente de la Asociación de Automotores y Marcas de Automotores (Ascoma), Agustín Romelli.
Es que el principal problema, según coinciden distintos empresarios del sector automotor e inmobiliario, es la volatilidad y fuerte apreciación de la moneda estadounidense en los últimos días. En la semana del lunes 9 al viernes 13 de marzo, el dólar aumentó casi un 8% y todos coinciden en que cuando se estabilice el mercado se volverá a activar. En lo que va de 2020 el dólar se apreció un 19% y 34% en los últimos 12 meses.
En el rubro inmobiliario los movimientos de la moneda afectan a ambas partes. Aquel que tiene el inmueble para vender prefiere no vender y el que está comprando piensa en esperar para ver cómo evoluciona el billete verde. Pero además, aquellos que se mantienen en el mercado, no visualizan que su inmueble valga menos en dólares a pesar de la suba y los que ya tienen los dólares para comprar esperan porque creen que va a bajar, según explicó a El Observador Juan Andrés Flores, gerente de la inmobiliaria ACSA.
El que depende de un préstamo bancario, según Flores, también se frena porque los costos se le disparan. Si el préstamo es en dólares, le aumenta el precio de las cuotas en pesos uruguayos y si es en pesos le cubre menos parte del inmueble. “Estamos ante un parate”, dijo el operador inmobilario y aseguró que se notó sobre todo en la última semana. Incluso, las consultas que llegaban desde Argentina, que venían en aumento, también cayeron en los últimos días.
Fabián Kopel, en tanto, de Ventura Propiedades apuntó en la misma línea y dijo que los “cambios repentinos paralizan a mucha gente”. Si bien aseguró que marzo había arrancado con “consultas muy activas”, en los últimos días los potenciales consumidores estuvieron “preocupados por otros temas y eso se siente”.
“La volatilidad es algo que paraliza porque uno no va a estar cambiando la lista de precios todos los días. Lo importante ahora es tener calma”, apuntó. Kopel aseguró que en la última semana se cayeron dos ventas que estaban arregladas de palabra.
Sin embargo, dijo que los desarrollistas de emprendimientos inmobiliarios en general toleran mayor los vaivenes de los mercados y apuntan a ser más flexibles, ya que no es un negocio de corto plazo.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria, Wilder Ananikinian, aseguró que todavía es pronto para hacer un análisis aunque reconoció que hay “menos consultas”. “Hay que tener paciencia”, dijo.
El mercado de compraventa de inmuebles viene de un año complicado. El negocio movió al menos US$ 1.250 millones en 2019, una cantidad inferior a los US$ 1.600 millones del año anterior. El 2019 estuvo marcado por la suba del dólar, el estancamiento de la economía y la caída del empleo y la incertidumbre que generaron las elecciones.
El mercado automotor
Romelli aseguró que la baja de este mes va “a ser sensible” porque los consumidores son "más cautelosos”. Para el propietario de Romelli Automotores los negocios están “stand by” y así van a seguir hasta que el billete verde se estabilice.
La venta de automóviles tuvo un arranque de año complicado y el 2019 tampoco fue bueno. En febrero se vendieron 2.900 vehículos 0 Km, un 10,6% menos que en enero que ya había sido un mes malo para el sector. En 2019 las ventas habían caído un 7% en la comparación interanual.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) aumentó 1,4 puntos en enero, se ubicó en 50,9 puntos y de esta forma se ubicó en la zona de moderado optimismo, con un incremento en el subíndice a la predisposición a la compra de bienes durables (automóviles e inmuebles). No obstante, ahora habrá que aguardar cómo reaccionarán los consumidores a la medición de febrero, mes el cual el dólar tuvo un aumento del 4,3% y que aceleró en la primera quincena de marzo.
El lado positivo
Al paralizarse la compraventa de inmuebles el mercado que se recibe un efecto positivo es el de los alquileres. “El que estaba esperando para comprar cuando se le terminara el alquiler ahora renueva”, explicó Flores de Acsa. De esta forma, si bien el impacto no es muy grande, el mercado de los alquileres, que en su mayoría se maneja en pesos uruguayos, se dinamiza.
De todos modos, la llegada del coronavirus y las medidas del gobierno para tratar de frenarlo van a golpear en la economía, según la previsión de Flores y habrá menos plata. “Los cines venden menos, los comercios, los restaurantes”, aseguró y aseguró que habrá un “enlentecimiento de la economía” que también impactará en su rubro.