13 de marzo de 2015 19:10 hs

Una nave espacial gigantesca se posa sobre la Casa Blanca y la hace explotar lanzándole un rayo láser. Se trata de la escena más conocida de la película Día de la Independencia, la que más recaudó a nivel mundial en cines en el año 1996. El próximo año, cuando se cumplan veinte años de su estreno, se lanzará la segunda parte de una película que parecía cerrada definitivamente.

Día de la Independencia 2, tendrá el retorno de Jeff Goldblum como uno de los protagonistas, aunque no así el de Will Smith, que con la película original se asentó definitivamente como uno de las estrellas importantes de Hollywood, siendo su “reemplazo” en esta oportunidad el joven Jessie Usher, un desconocido para la mayoría del público.

Este es solo un ejemplo de una tendencia bastante popular en Hollywood los últimos años, que consiste en revivir o revisitar viejas películas o series, para ser utilizadas por los grandes estudios como caballitos de batalla en la taquilla.

Más noticias

Como ejemplos pueden citarse los futuros retornos de Los Cazafantasmas, Jurassic World, Mad Max, Blade Runner o Terminator. 2016, por su parte, verá una nueva oleada de cintas que prolongan series consolidadas de los últimos años, la otra tendencia predominante en el cine actual. En esa categoría se engloban los estrenos de Transformers 5, una nueva cinta de James Bond y las películas de superhéroes de Marvel y DC; y también se proponen secuelas a películas exitosas de Pixar como Los Increíbles y Buscando a Nemo.

La resurrección de viejas películas tiene como objetivo acercarlas a una nueva generación de espectadores, pero también la de generar nuevas secuelas que consoliden “universos” cinematográficos, como el de Marvel y sus superhéroes que se entrecruzan, o simplemente sagas prácticamente interminables de películas.

Dan Akyroyd, uno de los actores de la Cazafantasmas original, será uno de los encargados de la creación de Ghostcorps, una empresa destinada a generar películas y otros derivados sobre estos personajes. Los estudios Universal harán películas de monstruos clásicos como Drácula, Frankenstein y La Momia, y generarán cruces entre ellos.

Las razones para que esto suceda son varias. La primera indica que estas películas funcionan bien en la taquilla, por lo que permiten a los estudios seguir funcionando y financiar proyectos diferentes, con un perfil artístico o serio, ya que las grandes series aseguran a los estudios un mínimo de ganancias que sus expertos en marketing pueden pronosticar de antemano.

Mirando a Oriente

A comienzos de marzo los medios del mundo comentaban que por primera vez, China superó en ingresos de taquilla a Estados Unidos, el habitual líder de esa clasificación. Si bien puede aparecer como una sorpresa, Hollywood tomó nota del fenómeno chino y de la importancia que tiene ser exitoso en ese país. Por lo tanto, los estudios saben que sus películas tienen que ser películas simples, cargadas de acción y efectos especiales y centradas en personajes populares (si son conocidos de antemano por el público, mejor) para que tengan un carácter global y accesible.

La cuarta película de Transformers recaudó US$ 845 millones fuera de Estados Unidos, con una acción que transcurre parcialmente en China y Hong Kong; además de tener la presencia de populares actores del país asiático.

Otro ejemplo es Iron Man 3, que modificó los orígenes del villano Mandarín para que no fuera chino y “ofendiera” a los espectadores de ese país. La versión lanzada en ese país además, incluye escenas en las que el superhéroe interpretado por Robert Downey Jr. interactúa con personajes chinos.

¿Resultado? El filme cosechó US$ 121 millones en ese país, en un total global que superó los US$ 1.000 millones.

Marvel (creadora del personaje) incluso programa los estrenos de sus películas más importantes de cada año para coincidir con el 1° de mayo, feriado nacional chino, una jornada que asegura una importante presencia del público en los cines de ese país.

El hecho de que se trata de personajes e historias conocidas facilita el marketing de parte de los estudios, pero también potencia otro costado en esa área: el merchandising relacionado, destinado principalmente a niños como juguetes, videojuegos, o series de televisión, como sucede con la ya mencionada Marvel, Star Wars o las películas animadas de Disney como Frozen, que el pasado jueves anunció su secuela.

El nombre Marvel se repite mucho a lo largo de este texto, y eso es porque fue la primera en implementar con éxito el modelo de producción de películas relacionadas entre sí , que luego derivó hacia otros medios como la televisión o los comics de los que se origina, que ahora dado su éxito todos intentan replicar. Marvel es propiedad de Disney, que ya contaba con Pixar o franquicias como Piratas del Caribe, y luego también se apropió de LucasFilms, la compañía de George Lucas que le permite manejar a Indiana Jones y Star Wars (que en diciembre tendrá una nueva película).

Esta situación hace que los demás estudios importantes (Sony, Universal, Fox, Warner) intenten generar sus propias sagas para competir en pie de igualdad. Warner posee a los superhéroes de DC Comics (Superman, Batman); Universal a series como Rápido y Furioso, y Sony logró una alianza con Marvel/Disney para compartir el uso de Spiderman (el superhéroe que más ha recaudado con sus películas y el más popular en el mundo a nivel general), un acuerdo que reportará beneficios millonarios a ambos estudios.

Si bien se critica la falta de originalidad de Hollywood a raíz de estas tendencias, año a año siguen lanzándose películas interesantes que proponen algo diferente a lo habitual. Ambos tipos de películas han compuesto una relación que las hace mutuamente necesarias y que permite disfrutar dos tipos de cine, totalmente válidos.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos