La Fiscalía argentina pidió embargar los 4,66 millones de dólares hallados este jueves en cajas de seguridad de Florencia Kirchner, hija de los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en el marco de una causa que investiga a la empresa familiar Hotesur.
Asimismo, los fiscales sostienen que el pedido de embargo se sustenta "no solo en que la nombrada tendría una comprobada participación en el entramado societario", que se habría utilizado "para canalizar fondos de procedencia ilícita, sino que a ello se debe sumar que -cuanto menos- parte del dinero hallado en su esfera de custodia se lo habrían proporcionado, en diferente carácter y circunstancia, sus progenitores", remarcaron.
En la noche del jueves, un operativo ordenado por Ercolini en la casa central del Banco de Galicia, en
Buenos Aires, culminó con la apertura de cajas de seguridad atribuidas a Florencia. Más tarde, la Fiscalía confirmó la existencia de 4,66 millones de dólares en esas cajas.
La hija de la exmandataria, de 26 años, pidió a través de su abogado que sus dos cajas de seguridad fueran abiertas "con premura" para evitar que "continuara el show mediático" alrededor del tema.
El caso Hotesur se abrió a raíz de una denuncia presentada en noviembre de 2014 por la diputada opositora Margarita Stolbizer, quien acusó a Fernández y a otros altos cargos del Gobierno de presuntos delitos de violación de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad en la gestión de la empresa.
Stolbizer aseguraba que el Hotel Alto Calafate, un establecimiento de lujo situado en la villa turística de El Calafate, podría ser un alojamiento "fantasma" usado en su momento por el matrimonio Kirchner para hacer supuestos negocios irregulares junto al empresario Lázaro Báez.