Piense en la phablet. En 2011, cuando Samsung develó el Galaxy Note, un smartphone de 5,3 pulgadas lo suficientemente grande como para ser una mini tableta (de ahí el feo nombre compuesto), los entendidos de tecnología del mundo no podían reprimir sus risas. ¿Era un teléfono? ¿Era una tableta? ¿Era una broma?
La genialidad de Samsung
Hacer lo que los consumidores quieren, sea lo que sea. Por simple que parezca, con esa premisa la compañía surcoreana ha hecho frente a los gigantes tecnológicos Apple, Amazon, Facebook y Google