"¡Timóoon!": este es el típico grito de los niños cada vez que ven una suricata en cualquier zoológico. Lo identifican con la graciosa criatura de la popular película de Disney El Rey León. Los sentimientos de afinidad con el animal son inmediatos, en buena parte debido a la representación de una ingeniosa suricata que canta y baila que se puede ver en la película. En la realidad, este animal es poco sociable y agresivo.
La humanización de los animales, ¿una clave para su conservación?
Dumbo, el elefante tierno, Balú, el oso gracioso, Timón, la suricata ingeniosa: atribuir cualidades humanas a animales ficticios no es nada nuevo, la cuestión es si esto ayuda a preservar las especies reales