En 2025 hubo 369 uruguayos que fueron víctimas de homicidios, mientras que 471 perdieron la vida en accidentes de tránsito.
Ese dato supuso un aumento de 8,5% en comparación al año anterior y generó que la tasa de mortalidad a causa de siniestros de tránsito superara a la de homicidios: 13,5 y 10,3 cada 100.000 habitantes, respectivamente.
El accidente fatal del lunes en el que murió una familia -dos niños de 2 y 9 años, y sus padres de 28 y 32- ocurrió justo en esta semana en que buena parte de los uruguayos sale a hacer ruta y evidencia que los accidentes de tránsito son otro grave problema para el país, que exige acciones urgentes. De esto te hablaré en esta Newsletter EnClave.
Los números y las acciones
El informe de la Unasev (Unidad Nacional de Seguridad Vial) presentado la semana pasada dio cuenta de un total de 22.482 siniestros con lesionados en 2025, que dejaron a 28.342 personas heridas, lo que implica un promedio de 78 personas por día, incluyendo heridos de diversa entidad y personas fallecidas. A causa de los homicidios, en cambio, muere en promedio una persona por día.
Otros datos del informe de Unasev:
- El 70,7% del total de fallecidos (333 personas) eran personas vulnerables: motociclistas, ciclistas o peatones.
- Un 65,6% (309) falleció en el lugar del accidente y un 17,2% (81) lo hizo dentro de las siguientes 24 horas.
- Un 80% de las 21.296 personas que viajaban en motocicleta y que participaron en un siniestro de tránsito llevaba colocado un casco protector, mientras que entre niños de 0 a 4 años sólo lo llevaba el 48%.
- De un total de 19.285 controles realizados a conductores participantes en siniestros de tránsito, el 95% registró 0 g/L de alcohol.
- Lavalleja combina la mayor tasa de mortalidad (39,4) con una tasa de lesividad (1058,1) por encima del promedio, configurando el perfil departamental de mayor riesgo global.
- Colonia y Soriano muestran tasas de mortalidad elevadas (23,5 y 24,1, respectivamente) con tasas de lesividad cercanas al promedio, sugiriendo una mayor proporción de siniestros de alta gravedad.
- Montevideo concentra el mayor volumen absoluto de lesionados (9.306) y fallecidos (124), aunque sus tasas relativas se ubican por debajo del promedio nacional.
El mismo día que Unasev presentó el informe una delegación del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) comparecía ante el Parlamento, en la comisión que analiza el proyecto de ley que presentó la oposición para reducir el costo de las multas por exceso de velocidad.
El director nacional de Vialidad del MTOP, Federico Magnone, mencionó otro informe de Unasev que demuestra el impacto positivo de los puntos de fiscalización para la disminución de los accidentes “severos” y “fatales”.
Si bien destacó que la fiscalización sirvió para disminuir los accidentes mortales en esos lugares (porque los muertos donde hay radar bajaron 52,9% y los siniestros graves disminuyeron 17,2%), no se registró una disminución en el total de accidentes.
Los números demuestran que la fiscalización electrónica no ha sido suficiente para combatir los accidentes de tránsito y tampoco lo ha sido para bajar las muertes que siguieron aumentando en los lugares donde no se fiscalizó.
Por eso Magnone habló de incrementar los puntos de la red para “combatir la percepción del usuario de que hay zonas fiscalizadas y zonas no fiscalizadas”.
“Estamos trabajando también en lo que se conoce en el mundo como la velocidad de tramo o la fiscalización de velocidad de tramo, que consiste en fiscalizar un tramo más largo y calcular la velocidad promedio”, anunció.
Según explicó eso evita que se infrinja la velocidad en los puntos donde no hay radares y que el flujo de circulación sea fluido, es decir que no se den las aceleraciones y desaceleraciones que muchas veces provocan siniestros, como los que se dan por alcance.
En la sesión también se mencionó el caso de Suecia, donde hay dos muertes cada cien mil habitantes, y tienen radares ubicados cada dos kilómetros en sus rutas nacionales.
Basta tener la experiencia de conducir en rutas para comprobar que un gran problema está en la falta de educación vial de los conductores. Desconocen o hacen caso omiso de que el carril de la izquierda es el que se debe utilizar para rebasar al de adelante y no para transitarlo en forma permanente, trancando el paso, no utilizan el señalero, o se distraen con el teléfono celular, entre otros problemas.
El director de Vialidad ilustraba que en rutas las decisiones se tienen que tomar en pocos segundos y si el conductor no sabe lo que tiene que hacer, termina ocasionando un siniestro que puede ser grave.
A eso se suma que las velocidades en ruta son mayores a las de la ciudad y los impactos mucho más graves. Un choque frontal a 60-70 km/h es tan violento como caer desde un 6° o 7° piso. No hay ni que decir qué consecuencias tiene chocar si se conduce a 120 km/h.
Marcelo Metediera, el titular de Unasev, mencionó al factor motos en una entrevista que dio este martes a Canal 5. Señaló que el Congreso de Intendentes tiene desde el año pasado arriba de la mesa un proyecto que obliga a quienes compren una moto a preempadronarlas con un permiso de conducir asociado, y así incluirlas en los registros de los que hoy escapan muchas veces estos vehículos.
En el mismo sentido, el director de Vialidad afirmó en el Parlamento que más del 80 % de las matrículas que no logran identificar son de motos, y que son las que suelen tener participación en siniestros en áreas suburbanas o metropolitanas.
Como sucede con otros temas, la seguridad vial está ligada a un tema cultural. La persistencia de comportamientos de riesgo deja en evidencia que las campañas han resultado insuficientes.
No parece una mala idea que propongan una rebaja del 50% del costo de algunas multas de tránsito para los conductores "primarios" que paguen en los primeros 60 días, porque en definitiva se incentiva a pagar la multa.
El diputado del MPP Pablo Inthamoussu dijo en la comisión en la que estuvo el MTOP que “está comprobado que, cuanto menos tiempo pasa entre que una persona comete la infracción y paga la multa, el efecto en la corrección de esa conducta es mayor”.
Pero el asunto requiere medidas que apunten a la percepción de que es necesaria una mayor seguridad vial y una reacción más enérgica de las autoridades.
Metediera mencionó también la libreta de conducir por puntos, que pretende que se comienza a aplicar en el segundo semestre de este año, y que premiará a los conductores con buena conducta vial, mientras que aquellos que no respeten las normas podrían perder el permiso.
Afirmó que viene trabajando con la fiscal de Corte, Mónica Ferrero, para la aplicación de ley de faltas. Adelantó que están en conversaciones con el Ministerio de Economía y con la OPP para que en la Rendición de Cuentas se pueda contemplar alguna medida. Lo dijo en referencia a negociaciones que se vienen teniendo para la instalación de fiscalías de faltas en Montevideo, Canelones y Maldonado con el propósito de controlar las picadas, entre otros factores de riesgo.
También dijo que propondrá la creación de un Fondo Nacional de Seguridad Vial, financiado con parte de lo recaudado por multas, ya que actualmente ese dinero no tiene como destino políticas de seguridad vial.
En la misma línea puede ser auspicioso que se haya reinstalado la Junta de Seguridad Vial, que está integrada por los subsecretarios de Transporte y Obras Públicas, del Interior, de Salud Pública, de Educación y Cultura, un integrante del Congreso de Intendentes y la Unasev, si esos organismos concretan acciones para el efectivo cumplimiento de las normas de seguridad y las llevan a la práctica.
De lo contrario, será sumar más burocracia y más ámbitos de acción con poca trascendencia.