Pasó el “maldito verano”, con su saga de inflación, devaluación, apagones, saqueos y malhumor social. Y como si estuviera despertando de un mal sueño para encontrarse, aliviado, con una realidad tranquilizadora, el gobierno se aferra a las buenas noticias de este otoño benevolente.
La inflación y el dólar le dan una tregua de otoño a Cristina
El gobierno celebra la desaceleración de precios y lo atribuye al éxito de su plan