Mundo > Brasil

La izquierda brasileña quedó descabezada: ¿a dónde van los votos de Lula?

Varios candidatos se pelearán por el electorado que iba a votar al expresidente

Tiempo de lectura: -'

06 de abril de 2018 a las 05:00

Además del impacto social que generó saber que el popular el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva estará tras las rejas al final de este viernes, se escribió un nuevo y fundamental capítulo en la carrera electoral brasilera de cara a las elecciones de octubre.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) era el primero en las encuestas, duplicando al perseguidor más cercano –el ultraderechista Jair Bolsonaro– pero ahora se verá impedido de ser parte de la contienda.

En la reunión de cúpula del PT de este jueves, la presidenta del partido, Gleisi Hoffmann, dijo que Lula seguirá siendo el candidato del partido, pero la prisión que deberá empezar a cumplir el viernes hace que el partido de izquierda se están replanteando quien será el nuevo candidato a ocupar el Palacio de Planalto.

La última encuesta realizada a fines de enero por el instituto Datafolha muestran que la candidatura de Lula era, por amplio margen, la más apoyada por los brasileños, con 37% contra el 16% de Jair Bolsonaro.

Los porcentajes cambian cuando el candidato del PT deja de ser Lula. El líder en este caso pasa a ser el exmilitar Bolsonaro (18%), en segundo lugar aparece Marina Silva (Rede, centro izquierda) con 13% y luego Ciro Gomes (10%), con su Partido Democrático Laborista (izquierda).

¿A dónde van los votos de Lula?

Una de las primeras opciones para candidato del PT es Fernando Haddad, exalcalde de San Pablo. El político de 53 años recorrió junto a Lula el país y recibió el apoyo de la militancia, pero es resistido justo en su municipio, según informa el diario O Globo.

El dirigente sindical Jaques Wagner, líder petista desde hace décadas y gobernador de Bahía, también buscará ser el representante del partido que ganó las últimas cuatro elecciones en Brasil, pero su popularidad se ha visto mermada en el último tiempo por supuestas irregularidades en las obras del estadio Fonte Nova en Salvador, informa el medio brasilero.

El ex ministro de trabajo, tenía solo 2% de votos según la última encuesta de Datafolha si fuese el candidato del PT sin la presencia de Lula.

Fuera del PT, los votos de Lula podrían mudarse a Ciro Gomes, candidato del Partido Democrático Laborista (PDT, izquierda).

Exministro de integración de Lula y exgobernador de Ceara tiene un apoyo nacional mayor al de los anteriores candidatos, con un 10% de adeptos en enero.

Gomes se ha mostrado reacio a unirse con otros grupos de izquierda, e incluso ha criticado al PT, pero de todas formas los votos de Lula podrían migrar hacia él, en especial los del noreste, donde ambos son populares.

En los últimos meses cobró protagonismo Guilherme Boulos, el líder de uno de los movimientos sociales con más relevancia en el país norteño, el Movimiento de los Trabajadores sin Techo. Profesor y escritor de 36 años, tiene un buen vínculo con Lula, quien lo invitó a estar en el estrado en el acto de cierre en la ciudad de Curitiba el 28 de marzo durante la gira por el sur del país del expresidente.

Incluso durante su presentación como precandidato a presidente el pasado 5 de marzo en San Pablo, Lula envió un video dándole su apoyo.

"Te veo mucho futuro en la política" le dijo al candidato por el Partido Socialismo y Libertad, que se manejaba incluso como un posible nombre para pelear la contienda por el PT.

El partido adquirió más notoriedad en los últimos meses por la asesinato de la concejal perteneciente a este partido, Marielle Franco. Sin embargo, Boulos no llegaba al 1% en enero sin Lula como candidato.

Por último, Joaquim Barbosa se sumó en los últimos días al Partido Socialista Brasilero pero aún no se definió si será candidato.

El ex presidente del Supremo Tribunal Federal, obtuvo en enero una intención de voto (sin Lula como candidato) del 5%, aún cuando no tenía partido.

Barbosa tiene una historia de superación que podría arrastrar muchos votos del sector más pobre del electorado –asociados generalmente al PT-, señaló O Globo.

Polarización

Así como una buena parte del electorado brasilero votará a partidos de izquierda y ultraizqueirda, el otro sector mayoritario de la población estará en las antípodas.

Jair Bolsonaro tiene un discurso similar al de Donald Trump. Critica a la clase política, promete eliminar la inseguridad y la corrupción y ha estado en polémicas por comentarios racistas y clasistas.

El candidato de ultraderecha del Partido Social Cristiano es quien lidera las encuestas cuando se excluye a Lula y parece ser quien, en una posible polarización entre izquierda y derecha pueda atraer los votos conservadores.

Los partidos más centrales en el espectro político están, en este momento, un escalón abajo en cuanto a votantes.

La caída más grande la tiene, con respecto a elecciones anteriores, el Partido de la Social Democracia Brasileña (centro), que fue elegida tercer fuerza en el parlamento y llegó a balotaje contra el PT en 2014.

El candidato para octubre es Geraldo Alckmin, el favorito del establishment empresarial y solo cuenta con el 8% de votos.

El actual presidente Michel Temer, ha especulado con la posibilidad de candidatearse con su centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño, mas las encuestas indican que su impopularidad, la cual llega al 70%, haría imposible que sea elegido.

Henrique Meirelles, quien era su ministro de economía hasta semanas atrás, sería la segunda opción para el partido, sin embargo, tiene un 1% de votos.

Comentarios