Zikitipiú > Ramos Generales

La oposición, una gran aliada del gobierno

El asunto del dragado del canal Martín García no dejó bien parados a blancos y colorados

Tiempo de lectura: -'

08 de diciembre de 2012 a las 00:00

Lo que está ocurriendo en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) con la destitución del representante blanco Juan Gabito Zóboli es también una ocasión para ver cómo se comporta la oposición en su papel de tal, dentro de un gobierno que tiene mayorías en todos los órganos estatales, entre ellos el Parlamento.

Todo un escándalo porque Gabito le presentó al Partido Nacional un informe en el que dice que Uruguay “toleró en silencio” las dilaciones de Argentina sobre el dragado del canal Martín García. ¡Oh, que revelación tan tremenda! El 2 de agosto de 2011 el presidente José Mujica había afirmado: “En seis meses estamos dragando”. ¡Dilaciones!

Pero si el Partido Nacional defiende lo que Gabito hizo, lo que cabe preguntarse es por qué el representante blanco esperó hasta ahora para informar esto y por qué el Partido Nacional guardó silencio durante tanto tiempo.

Si está bien lo que hicieron Gabito y el Partido Nacional, por qué no nos enteramos por ellos y tuvieron que ser los medios los que fueran al frente para que la gente supiera que mientras una empresa cobraba US$ 9 millones para dragar se le seguía pagando a otra US$ 12 millones.
¿Por qué no nos enteramos antes de que al embajador Francisco Bustillo (al que luego Almagro obligó a mentir en un comunicado público) le habían ofrecido US$ 1 millón en coimas?

¿Por qué no nos enteramos antes que el vicecanciller Roberto Conde mantuvo una reunión con el subsecretario de Puertos y Vías Navegables argentino, Luis Luján (el funcionario que más poder tiene en la estrategia argentina sobre el canal) y tras la reunión surgió que se le iban a pagar US$ 15 millones a Riovia aunque un estudio financiado por Uruguay fijó en US$ 13 millones el canon?

De esto no nos informó ni el Partido Nacional ni el Partido Colorado a través de su entonces representante Luis Anastasía. Después de haber reivindicado el derecho a tener cargos en los entes, los colorados tiraron la toalla y ya no controlan a nadie.

Por fin los blancos lo hicieron y el gobierno removió a Gabito. Y después de haber guardado silencio por meses y meses, los blancos, tras este tibio informe que provocó una respuesta tan fuerte del gobierno, parece que se van al mazo y no llenarán esa vacante en la CARP.

Saben que allí se habló de coimas, que se recomienda un precio y se paga otro, que los arreglos se hacen a espaldas de las instituciones y que al frente de todo está un funcionario que se ha dedicado a mentirle al Parlamento y a la gente y que ante cada ocasión complicada balbucea o apunta mal como el canciller.

“Ayer me llamó (el canciller argentino Héctor) Timerman y estaba enojadísimo por lo que ustedes publicaron”, me dijo una vez Almagro en una demostración de obsecuencia tan brutal y carente de vergüenza que es un peligro para los intereses nacionales.

¿Y con todo esto los blancos no aceptan llenar ese lugar en la CARP sabiendo además que los colorados (quizás más dedicados a otras actividades que le rinden más en lo electoral) abandonaron el barco de los controles?

Deberían meter allí a un cancerbero de esos que no dan paz, que le dé problemas cada día a su patético jefe, que nos tenga a todos informados de lo que ocurre en los mentideros de la diplomacia. Pero parece que no.
El gobierno se ha comportado desastrosamente en este asunto. La oposición, salvo tibias y transitorias excepciones, fue su mejor aliada.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...