Si hay una historia real que en los últimos tiempos ha sabido atraer la atención del teatro, el cine y la escritura, esa ha sido la del caso de Dominique Strauss-Kahn (DSK). La acusación de ataque sexual del expresidente del Fondo Monetario Internacional por parte de Nafissatou Diallo, una inmigrante guineana que trabajaba como personal de limpieza en el Hotel Sofitel de Nueva York en mayo de 2011, fue tapa de los diarios del mundo y terminó con la renuncia del político a su puesto, la disolución de su matrimonio y el fin a sus posibilidades de ser presidente de Francia. Si bien el semen del político fue encontrado en la ropa de la empleada, DSK dijo haber tenido una relación sexual consentida. Posteriormente él y Diallo llegaron a un acuerdo económico millonario.
La rebelión de lo invisible
Anthony Fletcher realiza con Habitación 2820 una ficcionalización interesante de la relación entre Strauss- Kahn y la camarera que lo acusó de abuso sexual