La victoria de Argo, de Ben Affleck, sobre Lincoln, de Steven Spielberg, ayer en la 70ª edición de los Globos de Oro, premios considerados como la antesala de los Oscar, resultó una sorpresa del tipo David derrotando a Goliath. Menos inesperado, en cambio, fue el galardón que se llevó Anne Hathaway como mejor actriz secundaria en Los miserables, el filme más premiado de la noche. Aun antes de que se estrenara la película los críticos ya comentaban con cinismo que la joven intérprete jugaba con una carta fundamental para ganar la partida: el amor de Hollywood por las lindas que se convierten en feas.
La suerte de la fea, la linda la desea
El galardón recibido por Anne Hathaway en los Globos de Oro parece adelantar una tendencia de Hollywood: premiar a las actrices que se afean