Nacional > Editorial

La tercera no fue la vencida

El fiasco con la Unión Europea (UE) confirma la poca suerte de los gobiernos del Frente Amplio en su empeño por expandir exportaciones a través de tratados de libre comercio

Tiempo de lectura: -'

05 de octubre de 2017 a las 05:00

El fiasco con la Unión Europea (UE) confirma la poca suerte de los gobiernos del Frente Amplio en su empeño por expandir exportaciones a través de tratados de libre comercio. En 2007 Estados Unidos nos ofreció un ventajoso TLC entusiastamente apoyado por el presidente Tabaré Vázquez. Pero la oposición ideológica en la izquierda, liderada por el entonces canciller Reinaldo Gargano, y de los socios mayores del Mercosur lo forzó a dar marcha atrás. En su segunda presidencia, al regreso de un viaje a China, anunció como seguro un TLC con nuestro mayor socio comercial que nos permitiría competir en pie de igualdad con Nueva Zelanda y Australia, sin las actuales desventajas arancelarias generadas por los acuerdos de libre comercio que esas naciones tienen con Pekín. Pero como exigía visto bueno de los otros socios del Mercosur, naufragó por desaprobación de Brasil, alentada en buena medida por la imprevisión de malquistarse con la administración de Michel Temer al haber recibido con bombos y platillos a la destituida presidenta izquierdista Dilma Rousseff.

Anuncios recientes del gobierno lo mostraron confiado en que la tercera sería la vencida y que en diciembre podría cerrarse un TLC con la comunidad europea, que se viene negociando a los tropezones desde hace más de una década. Pero la esperanza se disipó cuando la UE cerró más la puerta al ingreso de carnes mercosureñas, área de vital importancia para Uruguay. La culpa esta vez no fue de los errores políticos y apresuramientos del pasado sino de los interlocutores europeos. En 2004 la UE ofreció recibir 100 mil toneladas de carne del bloque regional con preferencias arancelarias. En 2016 la propuesta bajó a 78 mil toneladas, por presión del proteccionismo francés a su sector agrícola.

El Mercosur confiaba en que la UE mejorara ahora su ofrecimiento por encima del nivel de hace 13 años. Pero en la nueva ronda negociadora en Brasilia, la UE bajó aun más la ya menguada oferta del año pasado, limitándola a 70 mil toneladas. El profundo desencanto que cundió en las delegaciones gubernamentales del Mercosur se extendió incluso a los productores agrícolas e industriales, que reclamaron mejores condiciones para ingresar al mercado europeo.

Corresponde reconocer los esfuerzos del gobierno y de los productores uruguayos en expandir exportaciones pese a la carga en impuestos directos y tarifas aplicada por la actual administración y a la rigidez de su política laboral. Estos factores han encarecido los costos locales de producción a expensas de la competitividad. Igualmente las ventas al exterior crecieron 18,5% en setiembre, comparadas con igual mes de 2016, gracias en buena parte a las exenciones impositivas que tienen las zonas francas. Pero el resto del comercio exportador sigue sufriendo la manea del Mercosur, que le impide a sus miembros cerrar individualmente acuerdos bilaterales de libre comercio fuera del bloque sin permiso de los otros socios. El TLC del bloque regional con Europa ahora seguirá arrastrándose a los tumbos sin mayores perspectivas de solución. Dado que abandonar el Mercosur no parece estar en la agenda por los problemas que nos crearía con nuestros vecinos, la mejor perspectiva para Uruguay es, entre tanto, fortalecer las relaciones con Brasil y Argentina para que, en algún momento, nos permitan respirar con mayor libertad para cerrar acuerdos donde y con quien nos convenga.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...