El nombre de su banda fue elegido por su fácil reconocimiento y por ser identificable en cualquier idioma. Sin embargo, Toto es mucho más recordado por sus canciones.
Hold the line fue su primer hit. Comenzó a sonar en las radios en 1978 y aún sigue siendo uno de los clásicos que suenan en las fiestas de la nostalgia.
En 1982 lanzaron su mayor éxito discográfico, Toto IV, que les otorgó seis premios Grammy, incluidos álbum, grabación y productor del año.
Fue Rosanna la elegida como la canción que representó lo mejor de ese año. Pero fue Africa el tema que los catapultó al tope de las listas, consiguiéndoles su primer número uno en la codiciada lista Hot 100 de Billboard.
Esas serán las canciones que traerá al escenario mañana de la Sala Zitarrosa Bobby Kimball, el cantante original de Toto.
Miembro del grupo desde su fundación, en 1976, Kimball tuvo una intermitente participación en el grupo. En 1984, luego del gran éxito mundial, su problema con las drogas hizo que sus compañeros se vieran obligados a despedirlo.
En 1998 fue invitado a volver y con él se compuso su décimo disco, Mindfields, pero se mantuvo lejos del viejo éxito que supieron disfrutar en la década anterior.
Diez años y dos discos después, Toto decidió separarse definitivamente. Kimball, que ya había lanzado dos discos en plan solista, colaboró con varios artistas como cantante sesionista y se embarcó en giras mundiales llevando consigo sus más reconocidas canciones.
Su visita se enmarca en una gira por Latinoamérica que también lo llevará a Argentina y Chile. Las entradas se pueden encontrar en Red UTS a $ 880, $ 1.100 y $ 1.700.