Llovía en aquella tarde del 12 de marzo de 2012, pero eso no iba a ser un obstáculo para que la maquinaria propagandística del kirchnerismo llevara a cabo un acto que se estimaba tendría alto impacto en la opinión pública. En la explanada de la Casa Rosada, la presidenta Cristina Fernández iba a conocer las cosechadoras que la Argentina exportaría a Angola, en un verdadero hito para la industria nacional.
Las cosechadoras truchas, el caso que enfurece a Cristina
Es el golpe más duro que recibió el “relato industrialista” del gobierno