Con el conocimiento claro de que el principal obstáculo a los cambios que pretende en la educación vendrán desde su propia fuerza política y de los sindicatos, el presidente José Mujica se reúne en la mañana de este martes con los líderes de los partidos políticos para tratar de acordar una reforma educativa que mejore el nivel de la enseñanza pública en Uruguay.
Al llegar a la residencia de Suárez y Reyes, donde se desarrolla la cumbre, el senador nacionalista, Jorge Larrañaga, principal impulsor del acuerdo educativo dijo a radio Carve que lo primero que exigirán al gobierno es que tome una decisión sobre quien tomará las riendas de la educación. “Venimos con el espíritu de esperar respuestas del gobierno. Queremos saber si la educación va a ser dirigida por la conducción política o si por el contrario va a tener las trabas de algunos corporativismos radicales gremiales”, manifestó.
En este sentido, agregó la modificación de la ley de Educación respecto a la integración de los organismos de la enseñanza es “un tema central”. “Queremos saber que contesta el Frente Amplio y el presidente de la República”, indicó, al tiempo que aclaró que comparte la propuesta del presidente de otorgarle doble voto a los presidentes del Consejo Directivo Central (Codicen) y de los subsistemas (Primaria, Secundaria y UTU). Tampoco descartó la propuesta del Partido Colorado de incorporar un miembro más en el gobierno del Codicen y los organismos desconcentrados. “Eso me parece que no afecta la representación docente, ni su calidad, ni las potestades que tiene, pero sí cambia la integración de los organismos”, señaló.
Esto mismo es lo que Mujica teme que su fuerza política no le deje concretar. Hay que hacer “política por lo alto” les manifestó este lunes el mandatario a sus ministros. Frase que por unanimidad se entendió el presidente utilizó para hacer referencia a esta preocupación.
Y justamente, lo que van a reclamar blancos, colorados e independientes este martes es que Mujica cambie a las autoridades de la enseñanza y que introduzca modificaciones institucionales tendentes a fortalecer la conducción política de la educación. En el encuentro se le entregarán a Mujica los documentos elaborados en las dos comisiones multiparitidarias que trabajaron en el tema y firmados por todos los partidos políticos.
Los senadores Jorge Larrañaga y Luis Alberto Heber (Partido Nacional), Pedro Bordaberry y José Amorin (Partido Colorado) y el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, dijeron a El Observador que hoy exigirán respuestas del mandatario en ese sentido. La oposición le reclama al gobierno retomar la conducción de la enseñanza que, advierten, está en manos de los gremios docentes.
Mujica quedó en confirmar este martes si llevará adelante o no su idea de que el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP tenga voto doble. Con esto podría salvar algunas situaciones de bloqueo institucional cuando le falte un voto para aprobar, por ejemplo, cambio de autoridades en los consejos de Primaria, Secundaria y UTU.
La oposición está de acuerdo con el doble voto y el problema está en el Frente Amplio (FA). La mayoría del oficialismo se resiste a modificar la ley de Educación del anterior gobierno y cree que mejor es acordar una política nacional para la educación pública. Según a quien se le pregunte dentro del FA, están de acuerdo o no con remover por ejemplo a los directores de Secundaria, Pilar Ubilla y Fernando Tomeo, que se opusieron al plan Promejora. Ambos son del MPP y tienen el respaldo de este sector.
La oposición asegura que Mujica se entiende más con ellos en estos temas institucionales que con su propio partido. Hoy le exigirán una definición. Para Larrañaga y Bordaberry no hay más tiempo que perder. Es ahora o nunca.