18 de enero de 2013 20:01 hs

Lindsay Lohan es un desastre. No es noticia. La simpática niña que causó furor con su doble papel en Juego de gemelas y se convirtió en estrella con películas como Chicas pesadas ha caído y se ha golpeado contra el suelo unas cuantas veces como un Hindenburg por sus problemas con el alcohol.

A Lindsay se le han ido acabando las chances de reinventarse y volver, al estilo Robert Downey Jr., hasta el punto de que hoy su regreso es casi imposible. The Canyons parece ser su última oportunidad. Y lo triste es que todo indica que la verá pasar por al lado suyo.

Paul Schrader, el guionista de clásicos como Toro salvaje y Taxi driver devenido en director fracasado, y Bret Easton Ellis, el escritor de Psicópata americano ahora dedicado a escribir películas sin mayor éxito, crearon juntos The Canyons, un thriller erótico que deberían llevar a cabo casi sin financiación y que supondría para ellos también el último boleto en el tren hollywoodense. Schrader pensó en Lohan como su estrella, una manera de ponerle un rostro conocido a su filme y de ayudarla a salir del pozo. Lindsay aceptó, y por un tiempo la idea parecía traída de los pelos, pero potencialmente buena. Hasta que un artículo y un trailer empezaron a acercar con peligro un fósforo a la nafta que rodeó la película desde el comienzo.

Más noticias
Un perfil largo y excelente del New York Times dio por primera vez idea de lo que podía esperarse del proyecto de Schrader. “Esto es lo que pasa cuando contratás a Lindsay Lohan para tu película” es el título de la nota, y lo que contiene es la crónica de una muerte anunciada. La imposibilidad de los realizadores de controlar a Lohan, su consumo de alcohol, sus desapariciones, sus llantos, sus choques con el otro protagonista, una estrella porno llamada James Deen. En particular, resalta el episodio en que Schrader filmó una secuencia desnudo porque Lindsay se negaba a filmar las escenas sin ropa que habían sido estipuladas especialmente en el contrato.

Pero aun así el filme podía funcionar. Grandes clásicos han sido infernales en el set (Apocalipsis Now! es el ejemplo típico). Tenía que llegar un clip promocional de The Canyons para empezar a eliminar la disminuida esperanza. Las líneas dan un poco de gracia, la historia no tiene mucho sentido y es exageradamente violenta, la musicalización es mala (Lohan no encuentra su celular: música de suspenso) y los planos bastante feos. Lo poco que puede verse de la actuación de Lohan no se ve mal, pero la insistencia con que solicitó estar siempre con demasiado maquillaje que el Times había reportado le juega en contra y molesta.

Nadie quiere ver a Lohan estrellarse de nuevo contra un muro. La suya es una historia que da pena. Una chica que podía tenerlo todo, pero que lo perdió de la mano de una infancia dura que la marcó en lo profundo. Quizá la película entera sorprenda a todo el mundo cinematográfico. Pero no parece así, y es triste.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos