Una carroza tirada por caballos atraviesa un prado verde. Un hombre de barba, pero sin bigotes lleva las riendas. Dentro de la carroza va una mujer cuya cara está remarcada en un óvalo por una cofia negra y un niño. La carroza avanza por el campo y de pronta aparece un sobreimpreso que dice primero “Pennsylvania” y luego debajo aparece otro que reza: “1984”, y el espectador enseguida se revuelve en su butaca y piensa: “¡Se equivocaron de año!”. Pero no es así, porque a los segundos se ve que el camino rural está asfaltado y un automóvil moderno adelanta a la carroza en cuestión.
Los amish hacen volar el rating
Tres reality shows y una serie de ficción tienen a miembros de esta comunidad protestante como protagonistas y las pantallas se ponen calientes en EEUU