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Los clásicos nunca mueren: opciones para reinventar el sándwich

Hay un universo completo de combinaciones de panes y rellenos para escapar del tradicional jamón y queso

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13 de agosto de 2019 a las 05:00

Existen pocas comidas tan versátiles como el sándwich. Su origen se remonta a la última mitad del siglo XVIII. Cuenta la leyenda que fue John Montagu, conde de Sandwich, el responsable de popularizar el plato en Inglaterra. Según los relatos, el conde era un jugador compulsivo y una vez organizó un campeonato que se extendió durante horas. Por aquel entonces, frenar a comer implicaba un protocolo, banquetes y largas horas de sobremesa. Pero el impulso de Montagu por jugar era mucho más fuerte, entonces necesitaba encontrar la forma de alimentarse, pero sin interrumpir tanto el juego. Lo que se le ocurrió a su personal de cocina fue preparar varios de los platos que el conde solía comer y servirlos entre dos panes. 

El resultado fue imparable y rápidamente el invento se popularizó por el resto del mundo con el nombre del territorio en el cual se consumieron por primera vez. No obstante, el primer registro histórico que se tiene de una comida similar es de 1762 por el historiador Edwad Gibbon, quien documentó en Europa un aperitivo de carne fría adentro de un pan. 

Más allá de los ribetes históricos, el sándwich –y todas sus variantes– es protagonista de la gastronomía en casi cualquier país del mundo. Esto podría encontrar su razón de ser en la materia prima central: el pan. Se trata de un alimento casi tan antiguo como la historia de la civilización humana. Y si bien tiene su versión clásica de harina de trigo y levadura, animarse a innovar en este paso es fundamental. Un buen pan es una garantía casi infalible de un buen sándwich. A continuación, una guía de algunos de los tipos de pan que se pueden encontrar en el mercado local, ya sean de marcas industriales o de panaderías artesanales. 

Guía de pan

Baguette: es la clásica flauta. Un pan originario de Francia, alargado y hecho con harina de trigo. Es un pan muy común porque es de los más rápidos que se pueden hacer en una panadería. Es ideal para acompañar con quesos y todo tipo de productos untables gracias a su firmeza. 

Pita: muy común en los países del Medio Oriente. Conocido en este lado del mundo por los kebabs o shawarmas. En algunos países de África se utiliza como un "tenedor comestible". Perfecto para rellenos vegetales, húmedos y frescos.

Pan de molde: el más común de los panes. Producto de la industrialización en los primeros años del siglo XX. Acá existen decenas de variables como blanco, integral, de semillas, de salvado y varias opciones más. Algunas marcas industriales incluso lo venden con frutas.  

Pan brioche: de miga blanda y mantecosa. Puede complicar al momento de comer con rellenos muy cargados, pero tostado y con un relleno ligero es una verdadera delicia.

Pan de campo: robusto y crujiente. No es el más extendido para hacer sándwiches, pero cortado en rebanadas finas y utilizando salsas y aderezos para humedecer, el resultado es un emparedado rústico. Una recomendación adicional, elegir uno hecho con masa madre.  

Un pique: a veces, la clave está en la experimentación. Si tenés una wafflera podés hacer una receta salada de waffles y usarlos como pan para el sándwich. 

Reinventar un clásico

Una vez elegido el pan, el siguiente paso es empezar a pensar en el relleno. En este paso lo ideal es pensar en una opción fresca (puede ser un vegetal o una fruta), algo para untar (desde aderezos hasta mermelada), y una proteína (carne, huevos o queso). Este es, por lo tanto, el momento de ponerse creativos. Las opciones son ilimitadas, pero acá hay una guía por niveles –siendo el 1 el más sencillo y el 3 el que requiere un poco más de producción dentro de la cocina– de por dónde llevar las recetas.

Nivel 1

- Queso blanco, frutillas, semillas.

- Queso fresco, tomate y rúcula.

- Palta cortada en rebanadas, queso blanco y oliva.

- Queso fresco y lomito.

- Variedad de quesos, tomate y albahaca fresca. 

 

Nivel 2

- Hummus, tomate, pepino, brotes de alfalfa, palta.

- Cebolla salteada, atún en lata, huevo duro en rebanadas. 

-  Saltear cebolla morada en tiras y hongos portobello con sal y pimienta a gusto hasta que se hayan ablandado. Colocar la mezcla entre dos panes con queso y llevar al horno por unos minutos hasta que se derrita. 

- Mezclar dentro de un un bol atún de lata, un huevo duro picado, una cucharadita de mostaza, una cucharadita de jugo de limón, una cucharada de mayonesa, sal, pimienta y perejil fresco picado. Untar la mezcla en pan y agregar rodajas de tomate y rúcula. 

Nivel 3

- Huevos revueltos, panceta salteada, queso blanco y tomate.

- Pollo a la plancha cortado en cubitos, mostaza con miel, rúcula, brotes de alfalfa. 

- Clásico sándwich grillado de jamón y queso, con una feta de queso derretido por fuera y un huevo frito encima. 

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