Desde una automotora que basa su operación en tecnología, una hilandería o una aplicación de contenido financiero que busca llegar a mujeres.
Estos son algunos de los rubros de los 16 emprendimientos que completaron el programa Proyecta Uruguay, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), al que se postularon más de 400 empresas.
La propuesta implica que los seleccionados, que recibirán US$ 70 mil cada uno, deberán instalarse en Uruguay y comenzar a operar desde estas latitudes. Entre los requerimientos, se encuentra la obligación de contratar personal uruguayo así como también vender en el mercado local.
Si bien Proyecta Uruguay siempre apuntó a países de la región, la mayoría de los interesados provienen de Argentina. Los consultados comentaron que, por fuera de que Uruguay siempre fue un mercado interesante y una plataforma pare crecer, la oportunidad es positiva porque el contexto político y económico argentino se presenta complejo tras la pandemia.
“Argentina es una tierra de innovación. Pero hace tiempo que las circunstancias de entorno contrarrestan el correcto desarrollo de las empresas”, enfatizó Martín Salassa, fundador de Cárbula y uno de los proyectos que se instalará en Uruguay..
La automotora basa su proceso de venta en la tecnología con el fin de ahorrarle tiempo y dinero al cliente. Salassa explicó que se centran el mercado de autos usados porque por día en América Latina se venden 50 mil unidades.
A través de recursos tecnológicos, la empresa intenta eliminar “algunos puntos de estrés” que conlleva comprar un auto. Para esto, buscan ofrecer un servicio integral que no solo se encargue del vehículo, sino también de todos los trámites que existen alrededor.
“Nosotros juntamos las partes. No compramos ningún auto, pero al momento de que alguien quiere comprar, la oferta es diversificada dependiendo de lo que la persona busque. Somos una automotora tecnológica”, aseguró Salassa.
Si bien actualmente hay empresas que se encargan de este tipo de contratiempos, el diferencial mayor de Cárbula es que no se llevan una comisión grande por venta. “En una automotora tradicional, el cliente suele perder entre el 25% y el 30% del valor real del vehículo”, sostuvo el fundador.
Salassa comentó que la llegada a Uruguay resulta muy oportuna, porque ante los ojos de otros empresarios, el mercado local da más seguridades que otros países de la región. Puso como ejemplo que uno de sus inversores proviene de Suiza y “resulta mucho mejor tener base en Uruguay, porque el país ofrece otras garantías”, aseguró.
Torcer la industria textil
Otro de los emprendimientos que llegará a Uruguay será la hilandería Warmi, que tiene un cometido claro: torcer la industria textil. Al ser el segundo sector más contaminante del mundo, este proyecto de origen de argentino busca la forma de innovar y generar nuevas prácticas.
Gastón Arostegui, su fundador, comentó que todo se basa en mejorar los procesos de producción así como también lograr buenas prácticas laborales. Agregó que la informalidad es pan de todos los días para muchas empresas, por lo que son varios frentes los que deberán atender.
Los productos que fabrican son atemporales y no se rigen por los parámetros de la moda, sino que buscan calidad y durabilidad. Al provenir del norte argentino, la empresa suele transmitir algunos factores culturales a través de sus prendas, algo que en su país de origen se ha vuelto una característica de la marca.
Actualmente, Warmi exporta a siete países alrededor del mundo. En esta línea, la idea es poder asentarse en Uruguay y que sirva de plataforma para llegar a nuevos mercados. Arostegui puntualizó que en una primera etapa no habrá producción en el mercado local, pero sí esperan poder hacerlo conforme a que pase el tiempo y logren los objetivos establecidos.
En unos meses, esperan inaugurar las oficinas en Montevideo, las cuales serán “livianas” en materia de nuevos empleados. De igual modo, Arostegui comentó que en la medida que la compañía crezca, harán nuevas contrataciones.
Finanzas para mujeres
Con una propuesta enfocada en mujeres y un modelo de negocio basado en suscripciones, Mujer Financiera llegará a Uruguay. Sabrina Castelli, una de las fundadoras, comentó que el mercado local es el segundo después de Argentina en donde se presentan más descargas de la aplicación.
En su caso, no prevén abrir una oficina pero sí contratar personal de tecnología y generadores de contenidos. “Nuestro objetivo es que, a través del contenido, las mujeres tomen mejores decisiones financieras”, explicó Castelli.
La idea es generar conocimiento específico para el mercado uruguayo, el cual recibe una curaduría pedagógica a través de profesionales de la educación. Al igual que lo hicieron en Argentina, Castelli comentó que la idea es poder volcar un sentido de comunidad dentro de Uruguay.
Como el resto, Uruguay será una plataforma para escalar a otros mercados. Mujer Financiera espera tener presencia en México aunque antes también lo harán en Perú.
Castelli explicó que la situación en Argentina no resulta favorable y la llegada de Uruguay no solo es una oportunidad expansión a nivel regional, sino también mundial. “Uruguay es mirado por los grandes jugadores a nivel mundial, mucho más luego de la pandemia”, dijo.