Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Néstor Kirchner, se reunirán esta semana, por separado, con el presidente del Gobierno español, José María Aznar, para analizar sus relaciones bilaterales y la evolución de las inversiones españolas en esos dos países suramericanos.
Esa conferencia, auspiciada por el primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, ha sido continuación de las celebradas en Washington, Berlín y Estocolmo desde 1999, y además de a Lula, Kirchner o el presidente de Chile, Ricardo Lagos, ha reunido a líderes políticos como el ex presidente de EEUU Bill Clinton.
Con la visita de Lula a España, el presidente de Brasil concluye una gira por Europa que ha coincidido con el inicio de una huelga de funcionarios brasileños en protesta por una reforma gubernamental que prevé el fin de algunos de sus privilegios.
Lula expuso también la necesidad de que la Unión Europea (UE) y Mercosur lleguen pronto a un acuerdo que considera como "uno de los más extraordinarios bloques económicos de la historia de la humanidad".
Lula asistirá a un encuentro con empresarios de ambos países y, además de ser recibido por los Reyes de España, tendrá oportunidad de visitar el Congreso de los Diputados, y de analizar las relaciones bilaterales, así como la evolución económica de su país y Latinoamérica con el presidente del Gobierno español y con el ministro de Economía, Rodrigo Rato.
No se descarta que el presidente de Brasil vuelva a España en el último trimestre del año para recoger el Premio a la Cooperación Internacional que este año le concedió la Fundación Príncipe de Asturias en reconocimiento a su trayectoria política y personal y a su voluntad de tender puentes de cooperación internacional.
En Buenos Aires, el canciller argentino Rafael Bielsa explicó la pasada semana que con su visita a Europa, Kirchner quiere "hacerse conocer" por los líderes europeos y ampliar los mercados de exportación argentinos.
En su agenda con los líderes europeos figuran las pérdidas que las empresas europeas adjudicatarias de servicios públicos tuvieron tras la congelación de sus tarifas en enero de 2002, cuando se devaluó el peso.
El canciller dijo también que Kirchner pedirá al Gobierno español una solución para los argentinos indocumentados que viven en España.
(EFE)