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Más sobre las precedencias

La cortesía está unida a las precedencias, pueden parecer detalles pero no lo son

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27 de julio de 2018 a las 05:00

Han pasado ya varios días desde la publicación de mi nota acerca de las precedencias. En tanto recibí un artículo publicado en un medio europeo. Me sorprendí al leerlo y deseo comentarlo brevemente, entre otro temas, en el blog.

El artículo trata precisamente acerca de las precedencias y, con profesionalidad, se muestran los errores cometidos en la ceremonia de premiación final en el reciente Campeonato Mundial de Fútbol. Sorprendido, tuve que finalizar su lectura dándole razón a mi colega europeo aunque en un principio, me habían parecido exageradas sus apreciaciones.

Alguna vez dije en el blog, recordé al niño que en la escuela no distinguía entre "elevado al cuadrado" y "elevado al árbol". En fin son cosas que me hacen pensar. Sé bien que los muy jóvenes dicen que somos todos iguales y les choca lo de las precedencias. No obstante, las viven casi sin darse cuenta porque son buenos y ceden espontáneamente el asiento en el ómnibus a quien lo necesita más y, afortunadamente, hasta sonríen cuando lo hacen.

Vuelvo a mi colega europeo. Todos pudimos ver por la televisión la trasmisión de la clausura del Mundial y quizás nos pareció una grosería el paraguas que acudió a cubrir al presidente ruso en tanto jefa de Estado de Croacia se mojaba sin alguna protección. Después llegaron otros paraguas. Antes no hubo la cortesía de evitar que una dama se mojara. Es este un mal ejemplo. En la cortesía damos algo voluntariamente porque podemos hacerlo.

La cortesía está unida a las precedencias. Nuestro Presidente de la República preside las ceremonias y no cede su sitio. Algunas veces las normas del protocolo colocarán a su derecha a un Jefe de Estado extranjero. No obstante, el nuestro y por cortesía, ubicará junto a él a la viuda de un miembro de las Fuerzas Armadas que ha muerto en un accidente o hasta tendrá ocasión de llamar a una niña premiada en un certamen y le pedirá que lo acompañe a su derecha. Los italianos tienen una frase maravillosa que es "Prego, signora, per cortesía....".

Por cortesía podemos ceder el paso a otras personas. Por cortesía nos levantaremos de nuestros asientos cuando llega un matrimonio mayor a la sala de espera de un médico. Por cortesía realizamos innumerables actos a lo largo de nuestros días y casi sin darnos cuenta la incorporamos a nuestra vida cotidiana.

Mi colega europeo reparó en muchísimos detalles chocantes y desagradables que observó en la ceremonia del Mundial 2018. Como muestra fue la incorrecta ubicación de los presidentes de Rusia y de Croacia. Parecen detalles pero no lo son.

Años atrás tuve ocasión de conocer el "paso de los carruajes" en las ciudad de México D.F. Sabía por Derecho Internacional que antiguamente las precedencias de los embajadores, es decir los representantes diplomáticos de Reinos y Estados, quedaba establecida por la antigüedad en la llegada a la ciudad. Hoy las normas internacionales determinan la antigüedad por la fecha de presentación de las cartas credenciales al Jefe de Estado ante el cual representarán a sus Estados. Por eso, lo de las precedencias, como muy bien quedaron espléndidamente ilustradas y en colores, en la nota anterior siempre nos harán pensar en la anterioridad en el orden.

Las precedencias por una norma jurídica son bien conocidas por quienes ostentan una autoridad. Somos todos iguales ante Dios y ante la ley, pero ¿qué sería de nosotros si el antes y después no existiera?

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