El ingreso del Correo Uruguayo a competir desde este mes en el mundo de los courier, confirmó la tendencia de un aumento de las empresas que facilitan las compras por internet en el exterior y de la utilización de este instrumento por parte del público. Envalentonados por una normativa que tiene ya más de un año, que permite cinco adquisiciones de US$ 200 cada una cada 12 meses, libre de impuestos, las compañías salieron a aprovechar un nicho de mercado y con el desafío de mantenerse en una plaza que suele ser escueta para todo emprendimiento.
El servicio que nació de la mano del decreto 184/012 y que comenzó a regir desde el 5 de julio de 2012, ha levantado polvareda entre los comercios y shoppings del país porque entienden que se trata de una competencia desleal (ver nota aparte).
El sistema de compras por internet generó nuevas necesidades y por ende aparecieron empresas para satisfacerlas, tanto desde el Correo como otras privadas. A la larga se sabrá, no obstante, quiénes permanecerán en la pelea, comentó a Café & Negocios Andrea Fernández, de Buybox, firma que forma parte del grupo TNT, que hace más de 10 años que está Uruguay. “Veremos quién perdura en el tiempo. Es un mercado muy chico, el aeropuerto es más chico todavía y nos conocemos todos. Hay muchas empresas, demasiadas para mí, para lo que es el mercado, que, si bien hoy está con furor, es restringido; se necesita una tarjeta internacional y otros requisitos que no hacen que el servicio sea masivo”, dijo la empresaria.
Según Magdalena Andrade, supervisora de Netbox, “hay espacio” para las nuevas compañías, aunque el futuro de cada cual dependerá de “cómo administra cada uno la empresa”. Dijo a Café & Negocios que antes del decreto que habilitó las cinco compras anuales por hasta US$ 200 en el exterior por internet, “éramos cuatro” couriers y ahora “somos entre 14 y 15”. Netbox nació en octubre de 1996.
Fernández mencionó que esta novelería por captar un negocio floreciente le sigue una serie de exigencias que hay que cumplir, como los permisos en el aeropuerto o el sostener un despachante de aduanas, que son tareas adicionales que elevan los costos de una firma, además de cumplir con las normativas de Aduanas y de la Unidad Reguladora de los Servicios en Comunicaciones (Ursec), que es el organismo que controla a los couriers.
En líneas generales, los directores y dueños de las empresas expresaron que hay cierto cuello de botella en la distribución de los productos que arriban del exterior, en una creciente demanda de productos desde Estados Unidos –especialmente, vestimenta y tecnología– pero no es algo que afecte demasiado el rendimiento de las compañías, al menos por el momento.
“Los desafíos logísticos apuntan a evitar cuellos de botella y nudos en las entregas de los paquetes”, aseguró David Zuckerman, director de Envía Mi Compra. Para eso, subrayó, la inversión en capital humano y tecnología será fundamental para mantener la eficiencia en términos logísticos y en venta de servicios.
Para el dueño de la empresa Exur, Juan Cabrera, la demanda creció, pero “no tanto como se divulga en los medios”, y agregó que tras el primer año del instrumento, donde hubo un marcado crecimiento, “el número de envíos tendió a estabilizarse”.
En cuanto a la logística, “el principal problema es la poca frecuencia de vuelos cargueros desde Estados Unidos”, continuó Cabrera. “No estamos hablando de capacidad, ya que los volúmenes que se traen no son significativos, sino de la posibilidad de recibir los envíos con mayor frecuencia”.
Espaldarazo oficial
Como forma de hacer más firme el decreto, el gobierno incluyó la iniciativa en el artículo 315 de la última Rendición de Cuentas. El Correo, como ente público, se lo tomó en serio y ahora está en el ruedo compitiendo por ganar clientes que quieren comprar artículos en el exterior.
Aunque siempre se pudo utilizar el servicio postal para enviar y recibir encomiendas de todas partes del mundo, la diferencia ahora es que el organismo público armó un sistema, Casilla Mía, con el formato de las empresas del sector para compras por internet. Esta iniciativa ofrece una dirección en Miami –como hacen los otros couriers– y con una tarjeta internacional prepaga del Banco República se puede adquirir productos en tiendas estadounidenses.
Las primeras semanas de Casilla Mía han resultado auspiciosas y con muy buena respuesta por parte del público, pese a que han tenido que implantar ajustes en la página web por la que se efectúan las compras, según Julio Silveira, miembro del directorio del Correo Uruguayo. En términos competitivos, Casilla Mía “está bien ubicada”, además, “el servicio es muy atractivo, sobre todo por el tema de la tarjeta; da acceso a cualquiera a contar con una tarjeta prepaga, que es un universo mucho mayor que una tarjeta común internacional que pide requisitos especiales”, agregó Silveira.
La resolución del Ejecutivo que habilitó el sistema está conectada al Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA, por su sigla en inglés) con Estados Unidos, por lo que el negocio se vincula estrechamente con este país. Las compras, en general, se realizan a través de internet y con pagos online.
De acuerdo a datos hasta junio de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), desde que está vigente el servicio de las cinco compras se registraron 94.887 envíos con un valor aproximado de US$ 19 millones. En junio pasado se realizaron 13.471 operaciones por internet desde Uruguay, la cifra más alta desde que existe el reglamento, superando incluso a las compras en las fiestas de diciembre, que fueron de 12.162.
El total de 59.767 compras en el primer semestre del año 2013 representó 70,2% más que el semestre anterior, cuando ingresaron al país 35.120 paquetes. No todos los productos están permitidos, tales como los vinculados a medicinas o fitosanitarios, o que compitan con producción nacional.