Por Débora Slotnisky - Especial para Cromo
Mitos y verdades del modo incógnito en los navegadores
Expertos cuentan que este formato evita que se recuerde la actividad del usuario en internet, pero no es la solución para garantizar 100% de privacidad
Expertos cuentan que este formato evita que se recuerde la actividad del usuario en internet, pero no es la solución para garantizar 100% de privacidad
Por Débora Slotnisky - Especial para Cromo
Hay una creencia instalada entre los internautas: el modo incógnito garantiza el anonimato que siempre se anhela para navegar en internet. Este formato, que tiene varios años de vida, fue pensado para que los usuarios puedan aumentar su privacidad en la web a través de Chrome, Opera, FireFox, Safari y Mac, entre otros, pero ¿realmente lo logra?
“Este modo evita recordar la actividad del usuario en internet”, explican fuentes de Google consultadas por Cromo. Este buscador es el propietario del navegador Chrome, que actualmente es el más popular, con una cuota del mercado mundial del 63,41%, según datos de julio de 2019 provistos por la consultora Statista.
En resumen, en el modo incógnito no se guarda el historial ni la información ingresada en los formularios. Sin embargo, esta opción no es todopoderosa ni garantiza una privacidad total.
Algunos expertos explicaron a Cromo el verdadero significado del modo incógnito. Uno de ellos fue Hernando Castiglioni. Este experto de Fortinet, empresa que brinda soluciones de ciberseguridad, se refirió a los riesgos de un ataque: “Este modo no protege del malware ni de otros riesgos vinculados con la ciberdelincuencia. Pese a esto, debemos reconocer que puede complicarle un poco el trabajo a aquellos que quieran abusar de nuestra historia de navegación para su propio beneficio”.
Si el objetivo del usuario es evitar ser rastreado por el sitio web en el que navega, hacerlo en esta modalidad tampoco resultará del todo eficaz: “El servidor web puede ver el tráfico así como la cantidad de conexiones y tomar estadísticas tal como lo hace con navegadores que funcionen en modo normal. Solo cuando el sitio web utilice cookies para obtener información adicional del usuario, el modo incógnito lo mantendrá anónimo y siempre nos veremos como usuarios nuevos, es decir, sin aportar información de conducta previa en ese sitio”, agrega el experto de Fortinet.
Miguel Ángel Mendoza, analista de ESET Latinoamérica, diferencia la navegación privada de la anónima. “Esta última hace referencia a ocultar los elementos que permiten identificar la actividad de un usuario desde algún otro punto de internet“. Se logra a través de otro navegador, que se llama Tor, y desde el cual se pueden cambiar las direcciones de IP de origen. Aquí lo que se hace es ocultar la identidad mientras se utiliza los servicios en la red, lo que agrega cierto grado de anonimato a las actividades en internet”.
Dados los alcances y limitaciones del modo incógnito, los expertos indican que resulta útil cuando el usuario quiere evitar que alguien con acceso a su equipo y navegador conozca su actividad en internet.
Si durante las horas laborales el usuario decide navegar por ciertos sitios web sin ser descubierto, tampoco puede fiarse de este formato. Como explica Santiago Pontiroli, analista de seguridad de la firma Kaspersky, “esta alternativa sirve solamente para evitar el almacenamiento del historial de navegación, pero todo el tráfico de red generalmente pasa por los sistemas (proxy, enrutador, firewall) de la empresa. Por eso es clave comprender que el modo incógnito no convierte lo que se haga en anónimo”, enfatiza.
El experto comenta: “Si bien este modo elimina huellas locales, lo cierto es que la dirección IP y otro tipo de información siguen siendo posibles de rastrear”. En concreto, el proveedor del servicio de internet, el área de sistemas de la empresa en la que se trabaja y el jefe –así como un tercero que haya instalado algún software espía en la computadora– pueden ver las actividades online.