El Ministerio de Salud Pública (MSP) denunció ante la Justicia penal –en el caso de los enfermeros asesinos por el cual agregó nuevas muertes– a los médicos que trataron a los pacientes para que se los investigue.
En ese caso, uno de sus familiares denunció que “falleció luego que un enfermero le dio una inyección (una jeringa que puso en un suero pequeño)”, surge de la denuncia del MSP. Agregó el asesor letrado del ministerio que, si bien ocurrió fuera del CTI, “los hechos que lo rodean y la participación del enfermero” lo convierten en un caso sospechoso.
Por otra parte, el 28 de mayo el fiscal del caso, Diego Pérez, solicitó a la Justicia que pida a la Asociación Española las estadísticas de los últimos 18 años de muertes en el CTI Neuroquirúrgico así como la identificación y cargo que ocupan la totalidad de los integrantes de dicho servicio.
Gabus vs Patritti
De las declaraciones del director del hospital Maciel, Raúl Gabus, y del jefe de la Unidad de Cuidados Cardiológicos (UCC), José Pedro Patritti, surgen contradicciones. Patritti dijo a la Justicia cuando declaró el 27 de abril que surgió “la preocupación por el incremento de fallecimientos” durante el año 2011, ante lo cual le hicieron saber “al director Gabus la preocupación por ese incremento”.
“Le pedimos a Gabus que se hiciera una investigación médica para determinar las causas médicas que puedan estar en relación con dichas muertes”, dijo y agregó: “Le solicitamos enfáticamente que fuera una comisión auditora externa”.
Sin embargo, explicó, que Gabus les pidió a él y dos nurses que analizaran los casos.
“No me satisfizo para nada la integración porque tenía que haber médicos, nosotros queríamos actuar como colaboradores de esta comisión”, dijo.
Patritti afirmó que la comisión analizó los medicamentos indicados en cada caso por el médico, que había recibido de acuerdo a la planilla de indicación médica y buscaba causas médicas de fallecimientos”.
Gabus, por su parte, sostuvo que Patritti nunca le comunicó la disconformidad con la integración de esa comisión investigadora y que, si lo hubiera hecho, habría seguido su sugerencia.
Patritti también indicó que en el transcurso de la investigación tuvieron algunos inconvenientes como el hecho de que se perdieron 14 historias clínicas “y nunca aparecieron”, pero Gabus señaló que no tuvo conocimiento de esa pérdida. Además señaló que “existe un registro de archivo de historias clínicas centralizado”. Dos muertes ocurrieron cuando Pereira no estaba
El director del hospital Maciel, Raúl Gabus, declaró ante la Justicia que dos de las cinco muertes que el enfermero Marcelo Pereira confesó, ocurrieron en un horario en el cual él no estaba trabajando. Según surge del relevamiento de muertes del 2005 a la fecha en la Unidad de Cuidados Cardiológicos (UCC) del Maciel, donde ocurrieron los cinco homicidios, “no hay marcas en el reloj” de asistencia el día del fallecimiento y en otro caso se había ido 10 horas antes.
Con respecto a los rumores sobre muertes, Gabus dijo que “no hubo denuncia concreta, comentario o rumor a esta dirección”, y que la primera denuncia la recibió a las 23.30 del 12 de marzo, cuando ya la Policía había intervenido por la muerte de la paciente Gladys Lemos.
El jefe de la UCC, José Pedro Patritti, declaró que “nadie vio que a los pacientes se les suministrara algo que no estaba en la indicación médica”. “Eran suposiciones de suposiciones”, rumores que “relacionaban a Pereira con alguna muerte”. Se defendió diciendo que no tenía pruebas y no podía presentar una “denuncia infundada”.