"Soy loca con mi tigre. Loca, Loca, Loca”. Con esta frase y una tonada merengue pop detrás, Shakira conquistaba en 2010 una vez más las radios de todo el mundo. La canción formó parte de su álbum Sale el sol, uno de sus discos mejor recibidos y la consagró, una vez más, como una máquina imparable de hits.
Cuatro años después, la canción vuelve a sonar aunque por las razones equivocadas. Es que un fallo de un juez de Nueva York determinó que Loca es un plagio de Loca con su tíguere, una canción compuesta en 1998 por Ramón Arias Vásquez.
En un fallo de 40 páginas, el juez federal Alvin Hellerstein estimó que la canción de Shakira era una “copia ilegal” de la canción del compositor y cantante de origen dominicano. Arias dijo haber escrito su canción Loca con su tíguere entre 1996 y 1998 e interpretó la canción durante una jornada en el tribunal. Lo inaudito es que la canción ya había sido tomada en 2007 por otro cantante, Edward Edwil Bello Pou, conocido como “El Cata”, quien afirmaba que la había compuesto él.
El álbum de Shakira Sale el Sol contiene dos canciones que eran versiones de Bello, quien incluso canta en algunos momentos del tema.
En setiembre continuará el juicio de la demanda de plagio en una segunda fase en la que se debatirán los daños y perjuicios causados por la presunta copia.
El caso de Shakira no es ni será el primero en el que se descubre que una canción comparte una composición similar a otra. De manera imprevista, nunca falta algún aficionado a la música que al escuchar un tema es capaz de recordar alguna otra obra similar, que por más improbable que sea, comparte una secuencia de acordes similares.
Pero estas “coincidencias” suelen llevar a conflictos legales entre artistas. Generalmente siempre hay una figura exitosa cuya integridad creativa es puesta en tela de juicio cuando un músico olvidado reclama que se le reconozca la originalidad de su obra.
Además de Shakira, hay una larga lista de artistas de renombre como Luis Miguel y Michael Jackson, por mencionar algunos que han pasado por un proceso similar.
En el caso del mexicano, fue encontrado culpable de plagio junto al compositor español Juan Carlos Calderón y la discográfica Warner Music México, por emplear el tema Siento nuestro aliento, de Marcos Lifshitz, para crear el éxito Amarte es un placer.
En tanto en 2001, el “rey del pop” fue absuelto de la acusación de plagiar a Al Bano tras ocho años de litigios, pero seis años más tarde, un tribunal de Bruselas dictaminó que You are not alone, firmada por Jackson y R. Kelly en 1996, era una copia de If we can start all over, de los belgas Danny y Eddy Van Passe.
A nivel local, recientemente la Justicia uruguaya consideró que la cantautora española Rosana no plagió con su tema Soñaré, del álbum Magia (2005), la canción Uruguay, te queremos ver campeón, de Roberto Da Silva y Alberto Triunfo.
Esto ya había sido estipulado en agosto de 2013 cuando la jueza Mónica Besio entendió que la melodía utilizada era de dominio público. Da Silva y Triunfo apelaron la primera sentencia, pero una sentencia en segunda instancia del Tribunal de Apelaciones de 7º Turno ratificó que no existió plagio por parte de la cantante canaria y la Justicia dio por terminado el litigio.
Por estos ejemplos y otros que seguramente llegarán, la sensación de que uno ya escuchó cierta canción se repetirá una y otra vez. (El Observador y agencias)