25 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,30 Venta 39,70
15 de agosto 2022 - 13:38hs

La justicia manejada por la junta militar de Myanmar sigue sumando condenas contra Aung San Suu Kyi: la dirigente política y premio Nobel de la Paz, condenada ya a varios años de prisión, fue sentenciada este lunes a seis años suplementarios en el curso de su megajuicio, denunciado como político por la comunidad internacional.

Ahora, la premio Nobel de la Paz, de 77 años, fue declarada culpable de cuatro cargos de corrupción. Ya tenía condenas a 11 años y ahora suma otros 6.

Aung San Suu Kyi apareció en aparente buena salud ante el tribunal militar, según una fuente cercana al caso, y no hizo comentarios tras la lectura del veredicto

Más noticias

Desde que fue arrestada el 1 de febrero de 2021 tras el golpe militar, la exdirigente se halla arrestada y aislada en un lugar secreto de Naipyidó, la capital de Birmania, desde fines de junio. El golpe había puesto fin a una década de transición democrática en Birmania (llamada Myanmar).

Su proceso, que empezó hace más de un año y que se lleva a cabo a puerta cerrada, continuará en el centro donde está detenida. Los abogados de Suu Kyi tienen prohibido hablar con la prensa y las organizaciones internacionales.

Está encausada por múltiples infracciones por la junta en el poder, entre ellas por haber violado varias veces una ley sobre secretos de Estado, por fraude electoral en los comicios de 2020 –que ganó su partido–, sedición o corrupción, entre otros cargos.

Múltiples condenas

La líder derrocada recibió en abril una pena de cinco años de prisión por aceptar sobornos por valor de US$ 600 mil y 11,4 kilos de oro de manos del exgobernador de Rangún Phyo Min Thein, quien testificó en octubre contra ella.

En diciembre, Suu Kyi fue condenada a cuatro años, rebajados a dos por un indulto parcial de la junta militar, por vulnerar leyes contra la pandemia e incitación contra las autoridades, mientras que en enero fue condenada a cuatro años por saltarse las medias contra la propagación del covid y por la importación ilegal de dispositivos de telecomunicaciones.

También recibió tres años de condena al ser declarada culpable de abusar de su posición para alquilar unas tierras por debajo del precio de mercado y otros tres por construir una vivienda con donaciones que debían ser destinadas a obras caritativas en una fundación que ella presidía, detalló el medio local Myanmar Now.

La exconsejera de Estado además es juzgada por supuestamente vulnerar la ley de secretos oficiales, penada con un máximo de 14 años de prisión, y es acusada ante la justicia por el delito de fraude electoral durante los comicios de noviembre de 2020.

Los abogados de Suu Kyi, a los que la junta militar ha prohibido hablar con los medios de comunicación, han calificado como una fabricación todas las acusaciones presentadas en su contra.

Al término del megajuicio, Aung San Suu Kyi podría sumar décadas de condenas a prisión.

Reacciones

Estados Unidos reaccionó este lunes a la nueva condena contra Suu Kyi, calificándola de "afrenta a la justicia".

"La injusta detención, condena y sentencia del régimen militar" de Birmaniacontra la Premio Nobel de la Paz, "es una afrenta a la justicia y al Estado de derecho", dijo un portavoz del Departamento de Estado.

Por su parte, el analista político David Mathieson, comentó a AFP: "Ajenos a la indignación nacional e internacional, los juicios para castigar a Suu Kyi y su entorno tienen como objetivo borrar el pasado democrático" de Birmania.

Varias voces han denunciado un ensañamiento judicial motivado por consideraciones políticas, y acabar con la hija del héroe de la independencia y gran vencedora de las elecciones de 2015 y 2020

Aung San Suu Kyi sigue siendo una figura muy popular en la ex Birmania, aunque su imagen internacional se ha visto empañada por su incapacidad para defender a la minoría musulmana de los rohinyás, víctimas de persecuciones y abusos del ejército en 2016 y 2017, un "genocidio" según Estados Unidos.

Varios opositores al régimen militar creen que la lucha debe ir más allá del futuro de la dirigente política para acabar con el régimen militar. Miles de ellos han tomado las armas contra la junta en varias regiones de Birmania, a contracorriente del principio de no violencia por el que aboga Aung San Suu Kyi.

El ejército en el poder defiende por su lado el proyecto de organizar elecciones en el verano boreal de 2023, lo que fue calificado como “un simulacro” por gran parte de la comunidad internacional.

La junta tomó el poder alegando supuestos fraudes en las elecciones de 2020, ganadas de forma abrumadora por el partido de Aung San Suu Kyi. Desde el golpe más de 2.100 civiles han muerto violentamente y más de 15.000 están detenidos, según una oenegé local.

(Con información de agencias)

Temas:

Premio Nobel Suu Kyi

Seguí leyendo

Te Puede Interesar