La sesión sobre Venezuela tuvo a Honduras en la presidencia del Consejo Permanente, luego de que Bolivia -que realmente tiene la titularidad de ese órgano- suspendiera la reunión esta mañana.
Venezuela se retiró de sala al igual que Bolivia y Nicaragua, quienes se solidarizaron con el gobierno de Maduro.
La canciller argentina, Susana Malcorra, que está en Washington, fue la primera en hablar en nombre de los socios fundadores del Mercosur.
La diplomática argentina afirmó que el sábado 1 los cancilleres del Mercosur se reunieron para iniciar el proceso de aplicación de la cláusula democrática del bloque al gobierno de Nicolás Maduro. Malcorra explicó que ese procedimiento no significa la exclusión inmediata del país caribeño sino que pretende "acompañar" a Venezuela en su proceso de restablecer la democracia en el país.
Malcorra fue interrumpida por el embajador boliviano, Diego Pary, quien denunció que al realizarse la reunión se estaba dando un "golpe institucional" en la OEA. La convocatoria de la OEA "es trucha" e ilegal, denunció Pary, quien luego fue apoyado por el representante de Venezuela y Nicaragua en la cumbre. Hubo gritos, acusaciones y golpes de mesa en sala donde se desarrolla la sesión.
El embate del representante venezolano contra la canciller argentina causó la reacción del embajador argentino ante la OEA, quien mandó callar al venezolano. "Deje de hablar, hombre, déjeme hablar a mí", dijo el argentino.
El asesor jurídico de la OEA, Jean Michel Arrighi, dijo previamente que era posible desarrollar la sesión extraordinaria porque había quorum (que se logra con un tercio de los 35 Estados miembros).