La cancelación de una línea de un portacontendores dede 300 metros que tomó Maersk por la falta de profundidad en la zona de maniobras del antepuerto la semana pasada, sigue generando reacciones en la comunidad portuaria. Desde la Terminal Cuenca del Plata (TCP) dicen que si bien la solución que encontró la naviera internacional –de mantener la ruta con otro buque de menor porte– "da tranquilidad" a los exportadores uruguayos, esa determinación tendrá un "costo económico" para el operador privado de contenedores y afecta la imagen del país.
Operador privado cuestiona la política de dragado del puerto
Katoen Natie sostiene que cancelación de Maersk fue por un error "grave"