El año pasado, un entrenador le comentó la posibilidad de nacionalizarse por Uruguay. No lo dudó. En cuatro días se sacó el pasaporte y unas semanas después le pidió al presidente de la Federación Uruguaya de Lucha, Dante Steffano, que lo inscribiera para el último repechaje preolímipico para Río 2016 a disputarse en Estambul.
"El plazo estaba vencido, pero le hice una solicitud excepcional al presidente de la Federación Internacional y me lo concedió", contó Steffano a Referí.
El presidente de la Internacional es Nenad Lalovic, un serbio que admira el fútbol uruguayo y tiene muy buena relación con el presidente de la Federación Internacional de Natación, Julio César Maglione.
Palacio costeó el viaje de su propio bolsillo. Debutó y le ganó a Italia en un minuto y 10 segundos (los combates son a dos rounds de tres minutos) y luego derrotó a Pakistán en 1'40'', cayendo en semifinales contra un ruso nacionalizado español. Como había solo dos plazas en juego para Río, quedó eliminado.
En el repechaje se enfrentó con un luchador de Armenia, una potencia mundial de este deporte. Contra todos los pronósticos –pero con el aliento de los turcos–, ganó. En el bronce cayó contra un polaco a falta de dos segundos, cuando su rival puntuó y empató y al lograr el último punto técnico en el combate, se llevó la victoria.
"Estos torneos son mucho más competitivos que los que se hacen por continente y todavía más por ser el último que otorga plazas", explicó el titular de la federación uruguaya.
El teléfono de Steffano sonó. Del otro lado de la línea, en Estambul, estaba el presidente de la Federación Panamericana de Lucha, Francisco Lee, de Guatemala: "Oye Dante, te has sacado la lotería sin comprar el billete, tienes un gran diamante en tu país".
"Es verdad", reconoció Steffano. "Yo tengo un cargo en la United World Wrestling, a través de la cual mandé mensajes buscando luchadores uruguayos o descendientes de uruguayos en Australia y Estados Unidos. Fueron contactos muy informales. Pero un día recibí un correo anunciando que me iba a llamar un hijo de una uruguaya campeón de la zona este de Estados Unidos. El propio Dylan se comunicó conmigo por correo. Mis datos se los facilitó un entrenador de Estados Unidos, que me conoce".
Steffano intentó gestionarle una wild card para Río a su diamante en bruto, pero el hecho de no haber participado en un clasificatorio continental lo impidió.
El Panamericano se disputó poco antes del repechaje preolímpico en Las Vegas, pero el luchador estaba entonces abocado a la actividad de su universidad cumpliendo sus compromisos asumidos a través de su beca.
El año pasado, Palacio terminó quinto en las finales de la NCAA como campeón de la Conferencia Este, título que revalidó este año aunque a la postre fue sexto en la NCAA, la semana pasada.
"Su expectativa era llegar a las finales, pero perdió por muy pocos puntos contra el segundo mejor de su categoría (-74 kilos) en Estados Unidos. Para el combate por el tercer lugar estaba mal del estómago y terminó sexto".
¿Y ahora?
Palacio buscará titularse en Ciencias Sociales y tiene ofrecimientos de su universidad para seguir vinculado a la lucha. Pero ahora ya quiere iniciar su ciclo olímpico de cara a Tokio 2020 con Uruguay.
Del 4 al 8 de mayo en Salvador de Bahía, Brasil, disputará su primer Campeonato Panamericano como celeste.
"Con 21 años, en Estados Unidos tenía muchos luchadores por delante con un nivel impresionante como para poder llegar a ser olímpico; compitiendo por Uruguay el camino se allana", se sinceró Steffano. "Está muy entusiasmado y me pide competir", agregó.
Steffano charló recientemente con el oficial de desarrollo de la lucha para Sudamérica, el argentino Yuri Maier, quien le dijo que estaban siguiendo la carrera de Palacio.
"Para América del Sur lo dan como oro o plata seguro, a nivel de un Juego Panamericano le puede disputar a Cuba, Estados Unidos y Canadá perfectamente el podio", comentó.
¿Uruguay tiene un deportista con semejante potencial en otros deportes? Emiliano Lasa –plata Odesur, bronce panamericano y diploma olímpico–,
Dolores Moreira –plata panamericana– y Déborah Rodríguez –doble oro Odesur y bronce panamericano–, y no hay más.
Palacio parece ser una nueva joya que asoma, el diamante del que habló Lee: "Necesitaría un apoyo que le permita viajar a las competencias y seguir desarrollando su nivel. Ojalá se pueda conseguir porque nos puede dar grandes alegrías", dijo Steffano. Con aún más convicción que ilusión.
Campeón de conferencia
El mes pasado Palacio, quien representa a la Universidad de Cornell, se coronó campeón por segunda temporada consecutiva en EIWA (Easter Intercolegiate Wrestling Association, en su 113ª edición) en la categoría 157 libras, estilo libre. Participaron de ese torneo atletas provenientes de las universidades de Harvard, Pennsilvanya, American, Army West Point, Binghamton, Brown, Bucknell, Columbia, Cornell, Drexel, Franklin & Marshall, Hofstra, Lehigh, Navy, Penn, Princeton y Sacred Heart. Al haber ganado en su Conferencia (Este) de la NCAA (National Collegiate Athletic Association), Palacio obtuvo el pasaje directo a las finales nacionales de la NCAA División 1, que se diputaron en Saint Louis, Missouri. Ahí terminó sexto.