Historias mínimas > historias

Plagas en el cine

Mastican pop en la sala, atienden celulares, se ríen de cualquier cosa y aplauden cuando termina la película. Están entre nosotros y no hay cómo exterminarlos.

Tiempo de lectura: -'

30 de octubre de 2012 a las 00:00

Se los ve y se los escucha cada vez mas seguido. Son los que aplauden en el cine cuando termina una película. ¿A quiénes aplauden si los actores no los pueden escuchar?

Incluso aplauden a actores que ya están muertos lo que aumenta la imposibilidad. Se trata de una costumbre moderna que tiene una sola explicación: se aplauden a ellos mismos. Es una forma de sobresalir, de llamar la atención en una sala oscura y llena de gente. En todo caso, si tienen ganas de aplaudir, y de que les agradezcan, deberían ir al teatro.


Estos personajes suelen pertenecer a la misma raza de los que nos advierten que está por aparecer el monstruo o que el tipo de bigotes es el asesino. Son los que te mastican pop en la oreja y se paran en mitad de la proyección para salir a comprar una bebida. O mandan mensajes por el celular. Son una plaga. Como los críticos de cine que creen que una crítica consiste en contar el argumento de la película, y a veces el final, y poner estrellitas.


El pensador Luis Prats tiene su propia teoría sobre esta costumbre. “Los del cine se comunican luego con Spielberg y le dicen: "Señor Spielberg, lo llamamos del cine Alfa Beta de Montevideo. Sí, el de Pocitos. Es para contarle que a los espectadores del sábado pasado les gustó su película y la aplaudieron". Y el tipo agradece.



...

Peor que película empezada

Uno prende la tele o llega al cine y ve que la película ya empezó aunque sobre la pantalla siguen apareciendo los nombres del elenco. ¿Se puede dar la película por comenzada? Es decir, si uno la empieza a mirar a partir de ese momento ¿corre el riesgo de haberse perdido algo importante para entender la trama? A uno le da la impresión de que la película no comienza hasta que aparece el nombre del director, pero nunca se sabe.

Para no padecer esas zozobras es conveniente recurrir a los directores clásicos que te ponen una placa negra con los créditos en blanco y, cuando terminan de aparecer los nombres, uno sabe que empieza la función. Porque hay pocas cosas peores que una película empezada.

...

De qué se ríen

Tal vez porque el humor es maravilloso, es común vincular el placer con la juerga, el baile o con liviandades surtidas. Pero hay placeres serios como los que otorgan ciertas lecturas o cierta música.

Es más, filósofos y científicos han detectado que los momentos de mayor placer son aquellos en los que uno no se ríe. Por eso, una de las clásicas escenas cinematográficas de menor veracidad es aquella en la que dos personas, que se supone están haciendo el amor, se matan de la risa debajo de una sábana. Y uno se pregunta ¿de qué se ríen?

Pero es peor la risa de los que están sentados mirando como dos personas se desnudan en la pantalla. Seguramente se ríen de nervios. Nervios que devienen de vaya a saber qué episodio de la comedia o del drama de la vida.

Y, dicho sea de paso, se sabe que la intimidad de dos personas comunes se vuelve sumamente incómoda dentro de una bañera.
Sin embargo, las bañeras de Hollywood son tan hospitalarias como para sumergir a dos actores de porte que hacen el amor y beben champan sin volcar nadita de agua. Ellos, qué casualidad, también se ríen.

Comentarios