La muerte del Indio Solari este viernes disparó una catarata de recuerdos, memorias y experiencias compartidas por fanáticos del artista argentino, ya fuera de aquellos más vinculados a la banda con la que se convirtió en mito, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, o con su carrera solista. También hubo memorias contadas por periodistas que lo entrevistaron o que de alguna forma trabajaron con él.
Uno de ellos fue el conductor del noticiero de Canal 12, Telemundo, Aldo Silva. El periodista contó en el programa Puesta a punto cómo fue su experiencia como encargado de prensa de los Redondos en una de sus tres visitas a Montevideo, cómo fue conocer a Solari, y cómo lo convenció de romper una de las reglas que la banda tenía, y que el cantante aplicó luego también en su carrera en solitario.
Silva contó fue uno de los pocos centenares de asistentes en la primera presentación de los Redondos en Montevideo (única ciudad fuera de Argentina en la que tocaron) en 1989. "No fue mucha gente. Estaba allí y se me acercó una persona de la organización, y me invitaron a hacer una suerte de rueda de prensa porque pensaban hacer más cosas con los Redondos, y me contratan para hacer prensa", contó el informativista.
La banda volvió meses después para tocar nuevamente en la ciudad, esta vez en el Teatro de Verano. "Teníamos que vender entradas, era de una magnitud brutal, casi 4000 personas", contó Silva sobre ese desafío. "Ellos llegaban el miércoles a Montevideo y yo tenía que ir a buscarlos y llevarlos a los lugares para cumplir con la agenda de prensa que había armado", con el objetivo de difundir el show y llenar esas localidades.
La regla de los Redondos que Aldo Silva les hizo romper
Silva llegó al hotel donde la banda argentina se estaba quedando, y desde allí lo redirigieron al desaparecido restaurante El Chivito de oro, que estaba en 18 de Julio y Yí, donde los músicos y su mánager, "La Negra Poli" estaban comiendo.
"Llego, me presento, 'yo soy Aldo de la producción, tenemos una agenda acá que tenemos que cumplir'. Y ahí se para (el guitarrista) Skay Beilinson y me dice 'Aldo, nosotros no damos notas. Sentate a comer'. Me quería matar, había que vender entradas", contó.
"Ellos eran independientes. Hacían lo que ellos querían. Era imposible marcarles la cancha. No querían carteles atrás con publicidad, ni sponsors en el show tampoco", agregó.
Finalmente, logró convencer a Beilison para que concediera entrevistas, y lo mismo con Solari. "Después de arrastrarme vilmente todo el día, logro que el Indio acceda a ir de noche a una entrevista con Gustavo Rey en Radiomundo. Agarro y me voy con él caminando por 18 de Julio, desde Yí hasta Convención, donde estaba la radio".
Aldo Silva contó que durante el trayecto comenzó a preguntarle al cantante y compositor sobre la banda y sus proyectos, así como sobre sus opiniones sobre Montevideo, hasta que Solari lo interrumpió. "No me preguntes más nada", le dijo. "¿Vos quién sos? ¿Qué haces? ¿Cómo está tu familia? Me entró a preguntar cosas, yo no sabía ni qué decirle porque me sentía absolutamente deslumbrado", rememoró.
"Yo no puedo": por qué Aldo Silva se negó a entrevistar al Indio Solari
Tras la entrevista con Gustavo Rey, Silva tenía en su agenda de entrevistas una conversación con Horacio "Corto" Buscaglia en su programa La nave de los locos, en la radio CX30, lo que implicaba un desplazamiento desde el Centro montevideano hasta Agraciada y San Martín, en la Aguada.
"Yo no le había dicho nada de esa entrevista al Indio Solari, y no quería ir. Le empecé a decir "el Corto Buscaglia es un luchador social, un tipo que va para adelante, que está muy tocado por la desigualdad social, no sé qué, no sé cuánto, y sería importante que vayas", con ese argumento, logró convencerlo.
Silva recordó también que en sus visitas a Montevideo, los Redondos "se iban solos, no intercambiaban con nadie del rock de acá".
Y también contó como no pudo entrevistar a Solari en su propio programa, Sálvese quien pueda, que iba por la desaparecida Emisora del Palacio, y conducía junto a Tabaré Couto.
"Eso fue al otro día, y logré que el Indio no me pudiera decir que no. Lo llevo para la radio y cuando llegamos le digo a Tabaré, 'entrevistalo vos, yo no puedo'. Estaba deslumbrado. Le hice dos o tres preguntas, pero la entrevista la llevó Tabaré".