Parte de la leyenda de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se construyó con sus shows en vivo. La religión pagana generada en torno a la banda que tuvo al Indio Solari, muerto este viernes a los 77 años, como vocalista y compositor se generó gracias a sus poderosas presentaciones, con shows históricos a lo largo de su historia —y aún más allá, en los shows solistas del Indio—, y una liturgia que incluía rituales como "el pogo más grande del mundo" cada vez que tocaban Ji ji ji.
La banda solo tocó en dos países a lo largo de su recorrido: su Argentina natal, y Uruguay. Si bien el Indio nunca tocó como solista de este lado del Río de la Plata (si lo hicieron los Fundamentalistas del Aire acondicionado, con un show en 2024 como visita más reciente), vino tres veces con los Redondos para una serie de shows que pasaron a ser parte de la historia del proyecto, cada cual por sus razones.
El accidentado show que circuló de forma pirata
Los Redondos tocaron por primera vez fuera de Argentina en setiembre de 1989. En aquella oportunidad visitaron Montevideo por primera vez para dos presentaciones: una en el Palacio Peñarol, y otra al día siguiente en el bar Laskina, de Punta Carretas, recinto rockero de aquellos años.
De hecho, el responsable del local, Gonzalo "Ajo" Núñez, fue también el responsable de traerlos. La banda llegó como emblema del under argentino, pero lejos todavía de ser el fenómeno masivo que serían y eran prácticamente desconocidos de este lado del charco.
De ahí que esa primera presentación convocara solo a unos pocos centenares de espectadores. Sin embargo, terminaría adquiriendo un estatus mítico gracias a los registros sonoros y audiovisuales del show.
El show vino accidentado de antemano luego de que la aduana retuviera el equipamiento técnico de la banda por razones burocráticas, lo que llevó a que la banda Níquel le prestara lo suyo. El espectáculo se grabó y circuló de forma pirata durante años, hasta que en 2024 fue publicada en alta calidad en Youtube.
Embed - Palacio Peñarol. Montevideo, Uruguay - 22/07/89 - Los Redondos [ Consola ]
Solari, siempre celoso de su imagen, subió a sus redes sociales en 2021 un video de ese show, con la interpretación de Nene nena. Al publicarlo, agradeció a Núñez por el material. El promotor del show, contactado por medios argentinos, diría que fue "el único boludo que perdió plata con los Redondos" por la escasa convocatoria de esa presentación.
Embed - Nene Nena - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Palacio Peñarol, Montevideo Uruguay 22/07/89
Al día siguiente del show en el Palacio Peñarol, los Redondos tocaron en Laskina. El periodista Aldo Silva, presente en ese toque, recordó años después que había unas 100 personas, y que "no se podía respirar" de lo lleno que estaba el boliche.
En diciembre de 1989, los Redondos repitieron en el bar, y tocaron además en el Teatro de Verano. Silva contó que la decisión de llevarlos al Ramón Collazo se debió a la mejor calidad acústica del lugar,
"La policía en aquel momento era mucho más dura, y la gente tenía mucho rechazo. Entonces para evitar problemas contratamos seguridad privada que no tenía palos, gases, nada. Vendimos 500 entradas, pero había 5000 personas. Se coló todo el mundo", recordó el periodista, que trabajaba como encargado de prensa de Laskina.
Ese show del Teatro de Verano también fue grabado, y sirvió como una de las dos fuentes del material del disco en vivo que los Redondos lanzaron en 1992 (el único de ese tipo de su trayectoria), En directo.
Embed - Los Redondos en el Teatro de Verano (Montevideo, 08-12-1989) - El show del disco "En Directo"
La banda argentina regresó en 1990 y volvió a completar el tándem de Laskina y el Teatro de Verano, solo que para ese momento, con discos como Un baión para el ojo idiota y ¡Bang! ¡Bang!...Estás liquidado, ya eran una banda mucho más convocante y popular.
Regreso y despedida
Pasaron once años para que la Banda regresara a Montevideo, ya consolidados como un grupo generador de una fidelidad altísima y masiva. Los Redondos llegaron a Uruguay para la gira de presentación de su disco Momo sampler, y tocaron tres veces en el Estadio Centenario.
Esa visita en 2001 reunió a 65.000 personas a lo largo de las tres fechas, y serían las penúltimas presentaciones del grupo antes de disolverse.
Luego de esos shows en abril, la banda tocó en Córdoba en agosto. La muerte de un espectador durante el show, sumada a la caída de otros dos al foso perimetral, fue el catalizador para una retirada temporal del grupo que se convirtió en permanente a fines de ese año.