Para solucionar los problemas de inseguridad en lugares públicos como liceos o bancos, el Ministerio del Interior echó mano de una vieja figura, creada por ley en la década del 50, y que había dejado de usarse: los policías eventuales.
De todos modos, Bonomi explicó que aunque no son policías obtienen el estado policial. El mismo se extiende durante todo el tiempo que dure el contrato con el organismo.
El hecho de adquirir el estado policial permite -si hacen falta policías en otro lado- pasarlos a ocupar otra función, caso de una seccional policial. Eso sí, la Jefatura de Policía del departamento deberá proporcionar otro uniformado para sustituir al policía eventual en el primer destino de vigilancia. Bonomi indicó que la ventaja de este sistema de contratación es que si el perfil del policía no es el adecuado para el organismo de destino, puede ser trasladado a una seccional.
El Ministerio se encarga de hacer el llamado abierto para que los interesados se presenten y les da la capacitación. El arma y el uniforme también corren por cuenta del organismo que les paga el salario, que será el mismo que tienen los policías, señaló el ministro.
El ministro indicó que no hay un tope para la contratación de policías bajo este sistema sino que se pueden formar a todos los que los organismos públicos requieran, siempre y cuando haya personas interesadas en formarse.
La capacitación será impartida por la Escuela Nacional de Policía y consistirá en un curso de tres meses. El contenido es el mismo que reciben quienes ingresan a la Policía Nacional pero en el caso de los eventuales se les dará en doble horario para que puedan ingesar en funciones en menos tiempo.
Más conveniente
Bonomi señaló que si las autoridades que los contratan entienden que las ocho horas de tarea que cumplen estos policías son insuficientes para la seguridad, podrán apelar también al servicio 222. Pero en opinión de Bonomia no les conviene porque “sale más caro” y el personal “está más cansado”.
El servicio 222 tiene un costo que ronda los $ 90 por hora, en tanto que la vigilancia privada es de unos $ 120 más IVA si se trata de un guardia privado. Bonomi dijo la semana pasada en el Parlamento que “el funcionamiento del servicio 222 está absolutamente corrompido” y no quiere que funcione más, según informó El País. Agregó que no hay suficiente personal para cubrir esas custodias.
Al comparecer ante la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Representantes, Bonomi afirmó que muchos policías no entienden que el 222 es un servicio voluntario que luego se transforma en obligatorio.
“La irregularidad es peor. Nosotros debemos partir de la realidad y no de situaciones teóricas”, advirtió.La actual administración se propone eliminar el servicio 222 en forma paulatina. Un artículo de la ley de Presupuesto redujo las horas mensuales del Servicio 222 de 200 a 150 durante este año. La intención del gobierno es al final del período llegar a 50 horas mensuales.
Según consta en la memoria anual del primer año de gestión, al inicio de este período alrededor de 13.000 policías realizaban servicio extraordinario de vigilancia y custodia. El 40% tenían asignado más de 120 horas mensuales de servicio.
En el informe se señalaba que parte del horario asignado al servicio extraordinario “colide con su horario ordinario de presencia en la jurisdicción de su seccional policial”.
“Por lo tanto, no permite la correcta gestión de los mismos, como el desempeño correcto de los procesos y procedimientos establecidos. Choca con los procesos de mejora continua en tanto capacitación y profesionalización, como en la vida familiar del personal”, indicó.
Polígonos virtuales
El Ministerio del Interior habilitara polígonos virtuales para que los policías puedan practicar tiro. Lo poco que tiran en el curso de capacitación de seis meses que realizan los efectivos preocupa al ministro Eduardo Bono mi. Un policía tira unas 20 balas mientras que un civil que hace un curso para obtener la tenencia de un arma tira 500 balas.
Bonomi dijo a El Observador que para solucionar esa situación en la ley de presupuesto incluyeron la instalación de polígonos virtuales de tiro. Se compraron tres que se instalaran este año, indicó Bonomi. En esos polígonos el policía utiliza su propia arma, a la que se le coloca un dispositivo y hace el mismo efecto que un disparo, pero sin balas.
Otro problema que existe es el poco tiempo para capacitarse que tienen los policías debido a la cantidad de horas de servicio 222 que realizan. El ministro dijo que con la rebaja de horas de ese servicio “se busca habilitar una mayor capacitación”.
Por otra parte, Bonomi dijo que en los próximos días se publicara el decreto que habilita el pasaje de 1.500 soldados a la Policía. El asunto estaba trancado porque obligaba a los funcionarios del Ministerio de Defensa a darse de baja para luego ser contratados por el Ministerio del Interior pero debían hacer un curso y si no lo aprobaban quedaban sin ningún empleo.
Para solucionar esto los soldados pasaran “en comisión” de un ministerio al otro, hasta que aprueben el curso y ahí se le dará de baja. “Y si no lo aprueba vuelve a Defensa”, indico. Estos 1.500 nuevos policías realizaran tareas de vigilancia en las calles.