7 de enero 2014 - 13:15hs

Hasta que los británicos se enteraron de su existencia en la por entonces colonia India, en el siglo XIX, el polo era monopolio de Oriente. Fueron ellos que lo llevaron al resto del mundo y también al Río de la Plata. De acuerdo al presidente de la Asociación Uruguaya de Polo (AUP), Gustavo Burone, arribó al país en la primera mitad del siglo XX gracias a los ingleses que recalaban para trabajar en obras como la de Aguas Corrientes o en los ferrocarriles. Luego, se trasladó a las estancias del interior y más tarde se fueron creando clubes de polo en algunas ciudades, como Mercedes.

Claramente, el polo y fundamentalmente sus torneos se han convertido en una vidriera para aquellas marcas que buscan llegar a una elite de alto poder adquisitivo. “A cualquier marca no le interesa (publicitar en un evento relacionado). Una marca de consumo masivo no va a pautar en polo”, comentó Burone. Pero, además de esa aproximación, el propio deporte viene generando, sobre todo en Argentina, diversas líneas de negocios, como la indumentaria, y que se sofistican cada vez más. Más allá del desarrollo local, todo lo relacionado con este deporte y sus negocios se potencia cada temporada en Punta del Este.

A otro nivel
Actualmente, la AUP nuclea a todos los clubes de polo de Uruguay. Aquellos que tienen canchas que se utilizan habitualmente son, según enumeró Burone, Carrasco Polo Club, Morteros Polo Club de Mercedes, La Española de Mercedes, Young Polo Club, Punta del Este Polo Club, Vik y Jacksonville. A su vez, cada uno de ellos tiene varios equipos.

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El presidente de la AUP calculó que en el ámbito nacional hay alrededor de 400 jugadores. Uruguay está al lado de la meca del polo mundial: Argentina. “El polo argentino es el mejor del mundo, con una distancia muy grande sobre el resto. La elite del polo mundial está allí”, señaló Burone.

El equipo icónico, que resume el desarrollo que ha tenido el deporte en el vecino país, es La Dolfina, liderado por Adolfo Cambiaso. La Dolfina es hoy, al mismo tiempo que un equipo, una empresa. Además de tener varios locales de indumentaria –la cara de la marca es el propio Cambiaso, acompañado ocasionalmente de su esposa, la modelo María Vázquez–, recientemente entró en el mundo del real estate.

A principios de diciembre se anunció el lanzamiento de La Dolfina Grace, un desarrollo inmobiliario enclavado en La Dolfina Polo Ranch, propiedad de La Dolfina, en la localidad de Cañuelas, a una hora del centro de Buenos Aires. Con este emprendimiento el equipo argentino está llevando la asociación de marca a otro nivel.

Para este desarrollo, La Dolfina se asoció con FSA Argentina, propietario de la marca Grace. El CEO de FSA Argentina, Gustavo Araujo, comentó a Café & Negocios que el proyecto –que incluye un hotel, 18 departamentos y 32 “vilas”– demandará una inversión de US$ 30 millones. “Nos permite entrar al mundo del polo por la puerta grande, porque estamos asociados a La Dolfina, ganador de la Triple Corona en Argentina”, explicó Araujo.

El ejecutivo señaló que fueron sorprendidos por “la cantidad de interesados”. “Vienen de lugares tan lejanos como Dubái, donde ya tenemos un par de unidades colocadas, de Reino Unido y de Estados Unidos”, dijo. Las obras comenzarían en abril.

Asimismo, Araujo indicó que hay planes para levantar un desarrollo similar, también en conjunto con La Dolfina, en Italia. “Puede ser la primera parte de una saga”, sostuvo.

Polo en el este
Durante el fin de semana pasado se realizó en Punta del Este la IV Copa Desafío Chapelco Ski Resort, en el Punta del Este Polo & Country Club. La inmobiliaria Terramar Christies International Real Estate –bróker de la comercialización del desarrollo residencial– coorganizó la copa. Terramar empezó a participar en este tipo de torneos en la temporada 2007/08.

Si bien el Punta del Este Polo & Country Club nació en 1989, solo recientemente comenzó a desarrollarse como proyecto inmobiliario –hasta el momento era un club de polo–. La primera etapa consta de 90 lotes, 25 de los cuales ya tienen dueño. Los precios arrancan en los US$ 60 el metro cuadrado. Además de su nombre, el polo está íntimamente ligado a este desarrollo. Uno de sus inversores es el polista argentino Juan Cruz Adrogué.

El director general de Terramar, Juan Carlos Sorhobigarat, señaló que dentro de las “estrategias de acercamiento” de público y de conocimiento del desarrollo, con los impulsores propusieron la generación de eventos de polo que también “tuviesen una cuota de entretenimiento”.

En este marco, participaron del evento el fin de semana pasado figuras como Cambiaso, pero también el extenista David Nalbandian (otro de los propietarios de La Dolfina, junto a Cambiaso y el empresario Ernesto Gutiérrez) y el exfutbolista Gabriel Batistuta.

“Tiene que ser una mezcla de polo con figuras, para que sea entretenido y vistoso”, agregó Sorhobigarat.

También consideró que algunos de los jugadores de polo son “casi estrellas de cine”, y que su llegada al balneario esteño para este tipo de exhibiciones “contribuye al lifestyle” del lugar. “Los polistas renombrados que están (en el torneo) lo hacen porque les gusta, porque tienen compromisos con algunas marcas, y a veces de onda”, añadió.

De acuerdo al director general de Terramar hay un interés creciente por las marcas en asociarse con este tipo de eventos. En el caso de esta copa, por ejemplo, Chapelco Ski Resort, EGF, McDonald’s, Aspen Snowmass, Hyundai, Bodega del Fin del Mundo, Loi Suites y Stella Artois fueron las marcas que acompañaron.

Copa montevideana
En Montevideo, en tanto, desde hace tres años el hotel Cottage organiza otra copa de polo, que este pasado diciembre tuvo lugar en el Centro Ecuestre Jacksonville.

Los propietarios del hotel tienen otro en el sur de Chile, donde anualmente se disputa un torneo de polo de verano. En Uruguay, el torneo es clasificatorio para disputar ese otro en tierras trasandinas.

En su última edición la Copa Cottage - Claro fue para La Española, de Mercedes, equipo que integra el intendente de Soriano, Guillermo Besozzi.

El intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, es un apasionado del polo. Su equipo, La Española, fue el ganador de la última edición de la Copa Cottage - Claro. Besozzi, que jugó profesionalmente y parte de su carrera como jugador la desarrolló en Argentina, destacó que gracias al polo pudo “conocer el mundo”. Hoy, con 53 años, sigue jugando. “Uruguay está llamado a desarrollar mejor polo, mejores caballos”, dijo.
El intendente manifestó que el polo nacional tendría que capitalizar su cercanía con Argentina y a la figura de David “Pelón” Stirling, polista uruguayo de La Dolfina. “Pelón es el Nadal de Uruguay en polo, un uruguayo jugando en lo más alto del polo mundial”, expresó Besozzi.
Según él, Uruguay debería “traer” jugadores argentinos para que se “entreveraran” con los locales, y así elevar su nivel.


El torneo tiene un hándicap de 16 goles máximo (el hándicap de un equipo es la suma del de sus cuatro integrantes, y 10 es el máximo). El asesor de comunicación del hotel, Sergio Goloubintseff, señaló que esta fue la edición con mayor concurrencia. “A la final fueron alrededor de 400 personas, muchísimo para el porte del polo acá”, dijo. A nivel de marcas, la última copa también marcó un récord: “Fue el año de más presencia de marcas, por lejos. Muchas nos acompañaron desde la primera edición, y otras empezaron a ver el retorno de las otras y el público al que llegan".

Embajador del polo de la mano de Ralph Lauren
El polista Ignacio Figueras es el ejemplo perfecto de la asociación de marcas de alta gama con el deporte. Desde 2000, este argentino es la imagen de Ralph Lauren, el imperio estadounidense que incluye, entre otros, indumentaria y perfumes. De hecho, Figueras es la cara de siete fragancias de la marca cuyo logo es un polista montado a caballo.

“Hace 13 años que estoy con Ralph. Fue una de las primeras relaciones de polistas con marcas”, contó a C& N. El polista dijo que en un primer momento lo consideró una “buena oportunidad” para ganar dinero para invertir en caballos, pero que con el tiempo se dio cuenta de que esa exposición también le posibilitaba predicar por el mundo la cultura del polo y difundirlo. “Esta relación me permitió flamear la bandera del deporte alrededor del mundo”, agregó.

Además de con Ralph Lauren, Figueras ha generado alianzas con otras marcas: Johnnie Walker Blue Label, el champagne francés Veuve Clicquot –con el que organiza partidos a beneficio en distintas partes del globo–, con la cadena hotelera St. Regis Hotels, así como con el fondo de inversión Black Rock.

El polista –quien matizó que no considera realizar un “trabajo de modelo”– señaló el creciente interés de algunas empresas por pautar en polo. “Es un nicho y una plataforma que para ciertas marcas es muy importante”, indicó.

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