Tras 86 días de conflicto obrero-patronal en la industria láctea y luego de haberse frustrado cuatro ámbitos de negociación entre las partes, la asamblea de trabajadores apoyó por unanimidad la fórmula que se acordó el jueves.
Tras el alivio, el gremio reflexionó sobre el conflicto. "En un conflicto siempre pierden todas las partes, acá nosotros no nos consideramos gananciosos", afirmó Roberto Galli, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).
"Entendemos que acá perdieron los empresarios por no haber negociado a tiempo y en forma. A la vista está que una ves constituído el ámbito de negociación mano a mano y cara a cara, habiéndonos dicho todo lo que nos teníamos que decir, aparecieron soluciones y documentos", reflexionó el dirigente sindical.
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