Uno de los letristas de mayor calidad y más premiados en la historia del carnaval uruguayo, periodista deportivo, amante del tango, carnavalero y autor de decenas de obras artísticas, Carlos Soto, falleció este lunes a los 84 años y desde el martes sus restos descansan en el Panteón de Agadu (Cementerio del Norte), tras haber sido velados en la empresa Martinelli.
El año pasado Soto fue homenajeado en la peatonal Sarandí, en la Ciudad Vieja, en el Paseo de la Fama, con un "sol" recibiendo una distinción que se concede solo a grandes figuras de la cultura uruguaya.
El carnaval pasado Soto estuvo cada noche en el Teatro de Verano, siempre en la platea baja, bien cerca del escenario, dispuesto invariablemente a dar una opinión de lo que había observado y a comentar cada actuación con los periodistas y abonados.
Claramente quien esto escribe lo recuerda con cariño por esos momentos, como cuando lo tuvo de compañero en el matutino La Mañana y el vespertino El Diario a fines de la década de 1980, siempre Soto serio y observando todo atentamente, cuestionado lo que no le agradaba y, aún en su grandeza y con una trayectoria repleta de logros, con la humildad de pocos para dar la vuelta al "Ramón Collazo" y aconsejar a algún joven murguista. Soto fue también periodista del matutino El País y en televisión trabajó en Estadio Uno y participó en diversos programas.
Fue ganador de varios primeros premios, tantos que cuesta enumerarlos, incluso en 1964 lo hizo en el mismo concurso oficial en tres categorías diferentes. En diversos carnavales fue campeón con murgas, comparsas, parodistas y humoristas. Fue varias veces el mejor letrista del carnaval, ganó concursos literarios organizados por la intendencia capitalina, creaciones suyas fueron seleccionadas como mejores presentaciones, cuplés o retiradas, escribió para Yambo Kenia, Negros Melódicos, Cuareim 1080, Asaltantes con Patente, Los Saltimbanquis, La Milonga Nacional, Curtidores de Hongos, Los Favios, Fantasías, Jardineros de Harlem y para varios títulos más.
La marcha que contiene el estribillo "Saquen los pañuelos...", uno de los himnos de Nacional, fue una de sus tantas creaciones que mucha gente cita de memoria, como varios de sus saludos y retiradas tradicionalmente entonadas en asados de camaradería y otras reuniones aquí y en todo el mundo.
Falleció Carlos Soto, uno de los grandes creativos del carnaval uruguayo que, seguro, siempre lo tendrá en su memoria. Por lo pronto, el mundo carnavalero apronta un cálido homenaje para el próximo concurso y seguramente el premio máximo llevará su nombre.