"Hemos dejado de querernos”. La frase pertenece al sindicalista de la Bebida, Richard Read (Articulación), que el martes de noche reunió en el Club de los Cerveceros a 52 dirigentes de distintas corrientes de opinión con el propósito de reflexionar sobre el futuro del PIT –CNT y la “preservación” de la unidad.
El encuentro fue una catarsis. Todos los sindicalistas hablaron sobre el mal relacionamiento entre ellos y las fricciones con sus “compañeros” del gobierno. Antes de empezar, el anfitrión explicó la consigna. Cada orador tendría cinco minutos para hablar, sin insultos y bajo la condición de no aludir a dirigentes que no estuvieran en el salón.
Fue el sindicalista de la Salud, Jorge Bermúdez (PCU), el encargado de romper el hielo. De entrada, apuntó contra el Poder Ejecutivo y definió “como muy jodido” que desde un gobierno de izquierda se diga que los salarios son responsables de la inflación. Luego aclaró que espera un triunfo del Frente Amplio (FA) en las próximas elecciones nacionales, aunque sostuvo que es necesario “profundizar” el proyecto de la fuerza política para “al menos rascarle la panza” al capital.
Bermúdez marcó como algo negativo la falta de debate que existe en la central de trabajadores. Para el dirigente, en el PIT-CNT “sobran” corrientes y tendencias, y falta profundidad en la discusión política. Sus palabras ayudaron a que otros de sus compañeros se animaran y levantaran la mano para hablar, después que la charla se interrumpiera para hacer un minuto de silencio por la muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Sin levantarse de su asiento y desde el fondo de la sala, el sindicalista de COFE, Leonel Revelese. opinó que en el movimiento sindical “nunca se discutió tan poco como ahora”. También recordó que los funcionarios del Estado son objeto de un descrédito permanente desde el gobierno, mientras Read le hacía señas para que redondeara y Bermúdez lo miraba desde atrás de un mostrador, junto al parrillero, donde colgaban dos grandes fotos con los rostros de los ex dirigentes José “Pepe” D´Elía y Juan José Ramos. De pie, y recostada contra la pared, tomó la palabra Beatriz Fajían (MPP), una de las coordinadoras del PIT –CNT. La dirigente recordó que si bien “se embarró las patas” para que el FA llegara al gobierno, cuando “se mandan cagadas” hay que salir a decirlo.
En la misma sintonía, el representante de la Unión Ferroviaria, Ricardo Cajiga, comparó la relación con la que existe con un amigo, al que hay que llamarle la atención cuando se equivoca aunque eso “lo enoje”. Después de escuchar con atención a cada uno de los que lo habían precedido, le llegó el turno al secretario general de COFE, Joselo López, quien hasta ahora encabezó los reclamos de los funcionarios públicos contra el gobierno y marcó fuertes diferencias con la conducción del PIT -CNT. Fue breve en su oratoria y reconoció que como piensa diferente a otros de sus compañeros, a veces le resulta difícil mantener la unidad. Sentado a su costado, el presidente de COFE, Pablo Cabrera, dijo que se necesita “recuperar la confianza y los códigos” entre sindicalsitas. “Si no estamos muertos”, expresó mientras lo escuchaban en silencio y alguno asentía con la cabeza.
Unas 15 personas habían hablado en dos horas, cuando Read volvió a tomar la palabra y puso como ejemplo el enfrentamiento que tuvo con López a fines de 2010, por el cual estuvieron meses con el diálogo cortado. “Es bueno pedirnos disculpas y querernos un poco más”, expresó. López lo miraba cruzado de brazos y una tímida sonrisa dibujada en su rostro.
Para Read, por encima de las diferencias, se debe apuntar a que en Uruguay siga existiendo una sola central de trabajadores. La reunión se cerró con un aplauso y la promesa de juntarse de vuelta para repetir la “terapia” y “oxigenar” el debate.