En el ministerio de Economía se trabajaba contra reloj para definir una fórmula que grave las exportaciones de gas de manera de compensar "la incidencia exacta" del aumento con las ventas a terceros países, según la definición del propio ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.
Pero los números restan inciertos y dependen de una complicada fórmula aún bajo estudio en la que "el precio final da entre 3,2 y 3,4 dólares por millón de BTU", según una fuente del gobierno que cita el diario Clarín.
Según el convenio firmado con Bolivia el 29 de junio pasado, Argentina paga desde este sábado a razón de 5 dólares por millón de BTU los casi 7 millones de metros cúbicos diarios de gas que importa desde ese país, volumen que representa cerca del 5% del gas que consume.
El precio de 5 dólares por millón de BTU regirá sólo hasta finales de este año, lapso en el que se definirá una fórmula de ajuste que contemple, entre otras viariables, las fluctuaciones del precio internacional del petróleo, actualmente en su máximo histórico.
Pero Chile importa unos 15 millones de metros cúbicos diarios, contra 0,5 de Uruguay, mientras Brasil no está comprando.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anunció días atrás que abordará el tema con su par argentino, Néstor Kirchner, durante la cumbre de presidentes del Mercosur que se realizará el 20 y 21 de este mes en la provincia argentina de Córdoba (700 km al noroeste de la capital argentina).
Se trata de una medida dispuesta para impedir que los vehículos de países vecinos se surtan de gasolina en territorio nacional a precios inferiores de los que rigen en sus propios países.
"Hay en estas medidas una intencionalidad de parte del gobierno argentino, Estamos sentidos, dolidos y molestos", dijo en diálogo desde Chile con Radio Rivadavia.
Sus declaraciones están en línea con las vertidas por el canciller chileno, Alejandro Foxley, quien acusó al gobierno argentino de tener "un doble discurso en materia de integración".
(AFP)