Turquía anunció este martes que está llevando adelante negociaciones con el grupo islamista palestino Hamás para conseguir la liberación de cerca de 200 personas secuestradas en Israel y llevadas a Gaza, en una de las primeras e intensas iniciativas diplomáticas para solucionar el problema.
Turquía propuso desde el inicio de la crisis su ayuda para mediar en la liberación de estos rehenes capturados en la ofensiva sin precedentes del 7 de octubre y que ahora están bajo bombardeos israelíes en el enclave palestino.
El ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan, informó desde el Líbano que su país recibió pedidos de varias naciones para que gestione la liberación de sus ciudadanos.
“Empezamos a hablar, en particular con el ala política de Hamás”, declaró Fidan en una conferencia de prensa junto a su homólogo libanés, Abdalá Buhabib.
“Nuestros esfuerzos continúan, en particular para la liberación de los extranjeros, los civiles y los niños”, agregó el canciller turco, que en la víspera sostuvo una conversación con el jefe de Hamás, Ismail Haniyeh, sobre los secuestrados.
La presidencia de Turquía anunció la semana pasada que inició un diálogo con Hamás para conseguir la liberación de los rehenes, muchos israelíes, pero también personas de otros países o con doble nacionalidad.
Estos secuestrados fueron apresados en la sangrienta ofensiva lanzada desde la Franja de Gaza, el ataque más mortífero sufrido por Israel desde su fundación hace 75 años que ya dejó más de 1.400 muertos, la mayoría civiles.
Israel prometió “aniquilar” a Hamás y lanza incesantes bombardeos contra Gaza que dejaron al menos 3.000 muertos, la mayoría civiles.
Las familias de los rehenes viven una aguda angustia ya que Hamás informó que varios de ellos murieron y el ejército israelí indicó el sábado que encontró cadáveres de algunos rehenes durante incursiones en la Franja de Gaza. Las presiones de los familiares sobre el gobierno israelí para que busque una solución son cada vez más fuertes.
Ankara multiplicó sus gestiones con dirigentes de países árabes y occidentales para la liberación de los secuestrados, que según el ejército israelí son 199 y que Hamás afirma que son 250.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, informó también este martes que hay intensas conversaciones para liberar a los rehenes.
“Quiero ser muy prudente para no poner en peligro las intensas negociaciones en curso”, indicó Macron en una conferencia de prensa desde Albania.
“Están avanzando y seguimos estas conversaciones hora a hora”, afirmó. Y precisó que Francia está en contacto con las autoridades israelíes, pero también con “potencias amigas que son intermediarios con Hamás para obtener la liberación” de sus ciudadanos secuestrados y de todos los rehenes.
Una súplica
Justo antes de que Macron pronunciara estas declaraciones, Keren Shem, cuya hija Mía es una francoisraelí que está secuestrada por Hamás, instó a los “dirigentes del mundo” a que trabajen para liberarla.
“Pido a los dirigentes del mundo que mi hija sea devuelta en el estado en que está hoy, al igual que los demás rehenes. Le ruego al mundo que me devuelva a mi bebé”, suplicó la mujer, visiblemente afectada, en una conferencia de prensa en Tel Aviv.
Hamás difundió un video el lunes que muestra a Mia Shem tumbada mientras recibía atención médica por una herida en el brazo.
Su madre contó que vio el video “al mismo tiempo que la opinión pública”, sin haber tenido un contacto previo con el gobierno israelí.
Hasta ese momento “no sabía si mi hija estaba viva o muerta”, relató. “Parecía aterrada. Ella dijo lo que le ordenaron que dijera. Estoy muy preocupada”, afirmó.
La sociedad israelí está conmocionada y traumatizada por el ataque de Hamás y el gobierno fue blanco de críticas por su respuesta a la situación de los rehenes.
Un fracaso “colosal”
Desde el 7 de octubre, decenas de israelíes hacen posta para mantener una sentada de protesta frente al Ministerio de Defensa en Tel Aviv para exigir la liberación de los rehenes y pedir la dimisión del primer ministro, Benjamin Netanyahu, a quien reprochan un “fiasco”.
“Todos estos rehenes tienen que volver a casa. Este gobierno fracasó de una forma colosal”, dijo en llanto Mona Hanoch, de 58 años.
Cindy Cohen, de 65 años, mientras agitaba una pancarta con el mensaje “Por un acuerdo para un intercambio de prisioneros ahora”, dijo que “hay que liberar a todos los rehenes a cambio de todos los prisioneros palestinos detenidos en Israel”.
(Con información de AFP)