Desde hace varios años, Uruguay se proyecta como uno de los países forestales más emergentes de la región. En el desarrollo de este sector, Guillermo Falcón y Hugo Señorale, fundadores de Inti Software, encontraron su nicho. Hoy, bajo el asesoramiento del proyecto Paysandú Innova de Uruguay Integra, Inti Software se lanza al mercado de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) con un llamativo producto bajo sus brazos: Qilu, un sistema elaborado para mejorar la gestión y trazabilidad de los aserraderos.
El software ofrece un mejor control y supervisión del seguimiento de la madera durante la cadena de producción. En todo momento, el sistema controla el proceso que sigue la madera, desde que entra la materia prima hasta su elaboración final.
“Uno de los grandes problemas que presentan los aserraderos en Uruguay es que no mantienen un control prolijo de sus ganancias o sus pérdidas”, afirmó Señorale.
Orgullosos, los emprendedores aseguran que a través de la implementación de Qilu, el aserradero obtiene un conocimiento en profundidad de la producción final, supervisando detalles como la pérdida de materiales, la demora en algunos procesos y otros datos capaces de mejorar el rendimiento del local.
A pesar de haber casi 400 aserraderos a lo largo del territorio uruguayo, hay una sorprendente ausencia de software para controlar la trazabilidad en los aserraderos, aunque existen algunos para controlar el corte de la madera u otras tareas operacionales en la cadena de producción.
Para los fundadores de Inti, era importante que el software pudiera utilizarse desde varios dispositivos, ya sea una computadora o un celular. Qilu está disponible para varios dispositivos móviles y diferentes plataformas como Android o Ipad, además de poder adaptarse a cualquier sistema operativo como Windows o Linux. El manejo del programa es bastante simple, ya que sus creadores hicieron hincapié en que Qilu tuviera un diseño y uso accesible y universal, es por esto que comparte una estética y funcionamiento similar a los escritorios de pantalla que se pueden encontrar en una computadora.
En el clavo
El nacimiento de Inti Software y Qilu surge de la tesis final de carrera que en conjunto realizaron Falcón y Señorale, ambos estudiantes de la carrera de analista en programación del CTC Paysandú.
La idea se origina en la experiencia de Falcón, que trabajó en un aserradero local para poder pagar sus estudios. La tesis presentaba el funcionamiento teórico de un sistema aplicado para mejorar la gestión de los aserraderos, pero no estaba enfocado en un plan de negocios.
Finalmente, sus creadores se presentaron en un congreso de TIC organizado por Paysandú Innova, institución que mostró un gran entusiasmo por el proyecto y fomentó su creación. Así, Señorale y Falcón decidieron involucrar a Nicolás Zuasti e Ismael Márquez como integrantes finales del equipo. Los cuatro crearon la empresa Inti Software, enfocados en proveer desarrollo de productos y componentes de software y soluciones para intranet e internet.
A la hora de elegir un nombre, Señorale explicó que buscaron algo que llamara la atención y que fuera representativo para los uruguayos. Pensaron en el sol del pabellón nacional. El nombre Inti, contó Señorale, proviene del la lengua quechua, y refiere al dios del sol. A la hora de bautizar a su producto estrella, como lo denominan ellos, decidieron mantener cierta hegemonía, por eso eligieron el nombre Qilu, que en quechua significa “madera”.
La empresa, que tiene un año de vida, se encuentra actualmente en fase de incubación en Germinal, la incubadora de Paysandú Innova.
Como primer objetivo Inti Software busca darse a conocer a nivel local para luego poder dar el salto y llegar a países como Argentina, Brasil y Chile, donde hay un importante desarrollo de la industria forestal.