Conforme avanza la campaña electoral surgen más ataques entre los candidatos que buscan diferenciarse y mandar mensajes hacia las internas de sus partidos y en la búsqueda de votos del rival.
Constanza Moreira fue la primera en tratar de desmarcarse de Tabaré Vázquez y desde el comienzo –el acto del Frente Amplio de marzo– puso el acento en las diferencias con el expresidente que molesto tras escucharla se fue unos días de licencia a pescar para luego retomar las giras.
Entre los blancos, Luis Lacalle Pou –segundo en las encuestas en la interna del Partido Nacional pero creciendo– le tiró a Jorge Larrañaga desde una entrevista en canal 20 que se estaba “derechizando” con sus propuestas de mano dura contra la delicuencia.
Larrañaga consultado por El Observador sobre lo que dijo Lacalle Pou hizo un silencio, se tomó un instante y luego dijo que no iba a referirse a esas cosas porque “los adversarios están afuera del partido”. En Futuro Nacional temen que en una interna con heridos, muchos votantes de Lacalle Pou se pasen a los colorados.
En el Partido Colorado, con una interna menos atractiva por haber un favorito, los dardos no se cruzan entre los candidatos Pedro Bordaberry –primero en todas las encuestas en su partido– el senador José Amorín Batlle y Manuel Flores Silva que hacen sus propuestas sin intercambiar críticas.
Las críticas que recibió Bordaberry llegaron desde afuera.
Su propuesta de reforma constitucional, que entre otros puntos rebaja la edad de imputabilidad de 18 a 16 años, recibe dardos. El planteo también incluye crear una instituto de rehabilitación para los menores infractores pero ese aspecto, así como mejorar a la Policía, reformar el sistema carcelario y cambiar el rol de los fiscales, tiene menos difusión en la prensa, se queja el candidato.
La encuesta de Cifra sobre la baja de la imputabilidad muestra un respaldo de la población del 57%.
Las críticas surgieron cuando el arzobispo de Montevideo Daniel Sturla, y luego se sumaron otros obispos, expresaron su posición contraria a bajar la edad de imputabilidad. Bordaberry consideró que ese tema, la iglesia lo debe dejarlo en manos de los políticos.
En ese terreno, el senador Daniel Martínez (Socialista) dijo que en la postura de Bordaberry hay “intolerancia” y Pablo Mieres (Partido Independiente) consideró que el lider colorado se equivoca al creer que el problema de seguridad es sólo de los políticos, según escribió en Montevideo Portal.
Bordaberry anunció que seguirá defendiendo bajar la edad de imputabilidad porque considera que es un aporte en el sentido correcto para enfrentar al crímen, y porque ya no es una propuesta suya sino de los 370 mil uruguayos que firmaron para llevar el tema a consulta popular.
El jueves pasado en un acto de la lista 1030 del diputado Juan Manuel Garino, en Carrasco, dijo que en estos días “recrudecieron los ataques” y parece que “ahora somos los malos de la película por defender a los honestos”. “Quiero defender los derechos humanos de los que delinquen, sí, pero el Estado también tiene que ocuparse de los derechos humanos de los que trabajan, de los que no roban”, afirmó.
Bordaberry volvió al tema y ayer en el programa Pisando Fuerte de Metropolis FM dijo que sus contrincantes le llaman según va en las encuestas.
“Cuando estoy abajo en las encuestas soy Pedro. Pedro para acá, Pedro para allá. Cuando empiezo a levantar un poquito, soy Pedro Bordaberry. Cuando levanto un poco más, soy Bordaberry, el hijo del dictador, y ya cuando empezamos a crecer, soy el intolerante. Todo depende del termómetro de las encuestas. Yo soy franco. Digo lo que pienso, soy transparente, no tengo filtro, no tengo grises, no declaro para la tribuna. En esto, creo que es un buen aporte para terminar con la inseguridad que vive el Uruguay. Que no es suficiente, no, pero es un paso más que es necesario encarar”, afirmó.
Según varias encuestas, Bordaberry subió del 15% al 18%.