El Congreso argentino elevó el jueves a 15 el número de acusaciones en contra del presidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, Julio Nazareno, por mal desempeño de sus funciones, en el marco de la batalla del Gobierno del presidente Néstor Kirchner por removerlo del puesto.
La situación de Nazareno "está gravemente comprometida", coincidió el diputado Ricardo Falú, que preside la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados.
También existe "un centenar" de denuncias contra los restantes miembros del Tribunal, pero subrayó que irán "tratándolas paso a paso".
"Es muy importante que Nazareno se haga presente en el Congreso" para dar explicaciones, comentó Béliz.
El presidente Kirchner profundizó su campaña en favor de la transparencia y limpieza de los poderes del Estado al anunciar un nuevo método de elección de jueces.
El presidente pidió "terminar con la práctica extendida de gobiernos que para tener gobernabilidad necesitan forjar tribunales adictos o caer en críticas negociaciones".
"La Corte ha servido de elemento de apoyo político al presidente de turno" y los magistrados "se han mantenido leales a quienes los designaron", criticó Kirchner en su mensaje.
"Se trata de un paso más en la búsqueda de reconciliar a la política, las instituciones y el gobierno con la sociedad", destacó al término del acto el vicepresidente Daniel Scioli.
La presidente de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, consideró que la decisión presidencial representa "un paso adelante en el sentido de que el país pueda llegar a tener una justicia seria".
Para el constitucionalista Daniel Sabsay, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, la iniciativa oficial resulta "interesante e innovadora", y abogó por que "sea correctamente interpretada por todos los sectores".
(Agencias)