"Quiero asegurarles que ya tiene una escopeta, ya tiene un rifle y también tiene un pequeño pony llamado Sparkles", declaró la politica que aspira a convertirse en compañera de fórmula presidencial del gobernador de Florida, Ron DeSantis, si es que éste se presenta desafiando a Trump.
Aprovechando su participación en el foro, la mandataria estadual también firmó una orden ejecutiva para "proteger los derechos de la Segunda Enmienda de los residentes de Dakota del Sur de ser vulnerados por las instituciones financieras".
El presidente Joe Biden le respondió el domingo al acusar a "líderes electos republicanos" de "estar al lado de la NRA en una carrera a la baja de leyes peligrosas que erosionan aún más seguridad con las armas". Calificó a la violencia armada como "el principal asesino de niños" en el país y volvió a abogar por leyes que limiten la venta libre de armas de uso militar a la población.
La gobernadora también fue criticada por Chris Jackson, exjefe del Partido Demócrata en el estado de Tennessee, donde a finales de marzo tuvo lugar un tiroteo en un colegio que dejó siete muertos, incluida la atacante.
"Absolutamente repugnante. ¿Cómo diablos es esto, es la vida real en Estados Unidos??", escribió en su cuenta de Twitter.
El arma nacional
Según los datos del grupo Gun Violence Archive publicados este lunes, en lo que va 2023 hubo más de 160 tiroteos y 15 asesinatos masivos en el país.
Además del tiroteo con 4 muertos en el cumpleaños de 16 ocurrido el sábado en Alabama, en las últimas dos semanas estuvieron los de Nashville y Louisville (Kentucky), donde murieron 11 personas.
Pero en la sala de conferencias de la NRA, el negocio estuvo en auge. Allí hubo cientos de puestos dedicados a recomendar el arma más usada por los atacantes de tiroteos masivos: el AR-15.
Asequible, personalizable, ligero y letal, el rifle se ha convertido en un pararrayos en la encarnizada guerra cultural estadounidense sobre las armas.
Mientras los tribunales debaten sobre la Segunda Enmienda de la Constitución, el auge del AR-15 es un punto álgido para ambos bandos.
Algunos legisladores estadounidenses hasta llevan con orgullo su imagen prendida en el corazón; otros han propuesto un proyecto de ley para convertir oficialmente el rifle en el "arma nacional" de Estados Unidos. La Casa Blanca insiste en que hay que restringir el acceso.
Los medios de comunicación han bautizado a este rifle como el "arma preferida de los tiradores en masa" ya que el AR-15, o un arma similar, se ha utilizado en al menos 100 tiroteos en los que cuatro o más víctimas resultaron heridas o muertas en la última década, según datos recogidos por el Gun Violence Archive.
Aunque las investigaciones muestran que las pistolas están implicadas en la mayoría de las muertes por arma de fuego, los rifles AR-15 se utilizaron en los tiroteos masivos de Sandy Hook, Parkland, Las Vegas, Sutherland Springs, el club nocturno Pulse, Uvalde, la Covenant School de Nashville y, la semana pasada, en el Old National Bank de Louisville.
"Entiendo perfectamente por qué algunas personas pueden sentir cierta negatividad hacia un AR-15", dijo Colion Noir, uno de los comentaristas negros más destacados de la NRA.
“Pero los Padres Fundadores utilizaron sus rifles para defender este país. En ese sentido, creo que era inevitable que el AR-15 se convirtiera en 'el rifle de América'", añade entusiasta.
Un cambio cultural
No hace mucho, la idea de que millones de civiles poseyeran un rifle de tipo militar era impensable en Estados Unidos, incluso para los expertos del sector.
A principios de los 2000, los AR-15 y otras armas "tácticas" de estilo militar estaban “desterrados a los pasillos traseros de las ferias del sector y sólo eran accesibles para las fuerzas del orden y los antiguos militares”, evoca Ryan Busse, alto ejecutivo de una empresa de armas de fuego en esos tiempos.
Entre 1994 y 2004, una ley federal prohibió incluso la fabricación, transferencia y posesión de armas de tipo militar para uso civil.
Más que por una ley concreta, Busse cree que la decisión del sector de evitar las armas tácticas se debía a que existía un "estigma social" en torno a ellas. Los dirigentes estaban de acuerdo en que las armas de fuego debían estar en manos de militares y policías entrenados.
Pero con el tiempo ese estigma empezó a cambiar y se inició una nueva era con la “Guerra contra el Terror”, declarada tras el ataque a las Torres Gemelas de septiembre de 2001.
"Creo que el acontecimiento decisivo que define la cultura de las armas hoy en día, aunque la gente no lo reconozca, es en realidad el 11-S", afirma AJ Somerset, exsoldado canadiense y periodista que dedicó gran parte de su carrera a documentar la industria de las armas de fuego.
En 2003, soldados estadounidenses patrullaban Bagdad armados con fusiles M-16, la versión militar del AR-15. De vuelta a casa, los estadounidenses que sintonizaban las noticias nocturnas veían a soldados empuñando M-16 correr hacia la batalla.
El fusil empezó a aparecer en películas, programas de televisión y videojuegos sobre la guerra. Y los soldados que volvían a casa solían comprar el AR-15 para tener un modelo civil del rifle que usaron en combate.
Según la Fundación Nacional de Tiro y Deporte, entre 2002 y 2012, la producción de rifles en Estados Unidos creció más de un 160%.
"Es difícil para cualquier ciudadano estadounidense oponerse a algo que lleva la bandera", afirma Busse.
Símbolo de hombría
Los expertos afirman que el cambio cultural hacia el AR-15 se vio acelerado por la caducidad de la Prohibición Federal de Armas de Asalto en 2004 y la aprobación de una nueva ley que otorgaba inmunidad a la industria de las armas de fuego si éstas se utilizaban de manera ilegal.
La Ley de Protección del Comercio Legal de Armas fue la máxima prioridad legislativa de la NRA durante la Administración Bush, sostiene Robert Spitzer, profesor de SUNY Cortland y autor de varios libros sobre el debate del control de armas en Estados Unidos.
"(La ley) proporciona inmunidad legal a los vendedores de armas, a los comerciantes de armas, a los fabricantes de armas y a quienes transportan armas, para protegerlos de demandas basadas en el uso de armas”
Los fabricantes de armas empezaron así a comercializar al público armas y equipos de tipo militar, como chalecos antibalas y cargadores de gran capacidad.
Algunos titanes del sector, como Sturm, Ruger & Co, añadieron el AR-15 a su gama de pistolas y revólveres.
Para algunos, el rifle se convirtió en un símbolo de masculinidad. En 2012, el fabricante Bushmaster lanzó una campaña publicitaria en la que prometía a los compradores "reexpedir su carné de hombre" con cada AR-15 adquirido.
Estados Unidos ya no libra una "guerra contra el terrorismo". Sin embargo, el temor a la delincuencia doméstica y el aumento de la polarización política han hecho que se ponga cada vez más énfasis en la autoprotección.
"Se ha creado esta especie de monstruo de Frankenstein que no está bajo el control de nadie”, redondea el periodista y ex soldado Somerset.
(Con información de agencias y de BBC Mundo)