Podrá parecer una paradoja pero el "líder del mundo libre", tal como se comenzaron a llamar los estadounidenses en algún momento del siglo XX, aún tiene media centena de embajadas sin un jefe.
Esa imagen más que cualquier otra detalla en buena medida el estado actual de la situación de la política exterior estadounidense; de rumbo incierto, sin lineamientos estratégicos claros y falto de gente.
Un año después de asumir, Trump aún tiene 45 embajadas acéfalas
La Casa Blanca no hizo nominaciones para misiones de singular importancia