Un soldado estadounidense y su interprete iraquí murieron el lunes en un ataque con disparos y bomba en Bagdad, informó un portavoz del Ejército norteamericano. De esta forma se eleva a 38 el número de militares muertos desde que Bush proclamó el fin de la guerra.
"A las 10.30 AM, un soldado de la Primera División Blindada fue muerto en acción y un intérprete iraquí también resultó muerto. Fue un ataque con armas pequeñas y un IED (sigla en inglés de aparato explosivo improvisado)", dijo el portavoz, leyendo un comunicado.
Testigos señalaron que uno de los vehículos destruidos estaba en la rampa de salida de una autopista de Bagdad y el otro a unos 100 metros de distancia en la misma carretera.
Los testigos dijeron que los soldados estadounidenses también fueron atacados con disparos en un mercado en la inquieta población de Ramadi, al oeste de Bagdad, y que uno de los soldados resultó herido. Un portavoz norteamericano dijo que estaba investigando el informe.