Un gran jurado federal acusó a un miembro de la Guardia Nacional Aérea de los Estados Unidos de filtrar en línea registros ultrasecretos de inteligencia militar, dijo el jueves el Departamento de Justicia en un comunicado.
Jack Douglas Teixeira, de 21 años, de North Dighton, Massachusetts, fue acusado de seis cargos de retención y transmisión deliberada de información clasificada relacionada con la defensa nacional.
Cada cargo de retención y transmisión no autorizada de información de defensa nacional prevé una sentencia de hasta 10 años de prisión, hasta tres años de libertad supervisada y una multa de hasta US$ 250.000, agregó el departamento.
Teixeira está acusada de cometer una de las violaciones de seguridad más graves de los Estados Unidos desde que aparecieron más de 700.000 documentos, videos y cables diplomáticos en el sitio web de WikiLeaks en 2010.
Fue arrestado en abril luego de, supuestamente, publicar material altamente clasificado en la aplicación de mensajería Discord, lo que generó preocupaciones sobre cómo un aviador de bajo nivel podría tener un acceso tan amplio a secretos militares. Posteriormente, dos comandantes de su unidad fueron suspendidos.
La ley federal requiere que el gobierno obtenga una acusación dentro de los 30 días posteriores al arresto de una persona, y el jueves marcó la fecha límite de 30 días.
Los documentos filtrados contenían información altamente clasificada sobre aliados y adversarios, con detalles que iban desde las defensas aéreas de Ucrania durante la invasión rusa hasta la agencia de espionaje Mossad de Israel. El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ordenó una investigación sobre por qué el presunto filtrador tuvo acceso a la información confidencial.
Miembro del Ala de Inteligencia 102 de la Guardia Nacional Aérea de Massachusetts, Teixeira había renunciado con anterioridad a su derecho a una audiencia preliminar.
Había sido acusado en una denuncia penal de un cargo de violación de la Ley de Espionaje por copia y transmisión ilegales de material de defensa confidencial, y un segundo cargo relacionado con el traslado ilegal de material de defensa a un lugar no autorizado.
El caso de Teixeira en su momento puso a Washington en un aprieto y suscitó dudas sobre posibles fallos de seguridad, ya que el joven militar asignado a la base de Otis, en Cape Cod, cerca de Boston, disponía de una habilitación especial que le permitía acceder a dichas informaciones.
Según documentos presentados por la fiscalía, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos había señalado en varias ocasiones el comportamiento sospechoso de Jack Teixeira. En septiembre y octubre de 2022, fue sorprendido tomando “notas de informaciones clasificadas”, y en enero de 2023 estaba consultando contenidos relacionados con el “sector de información, sin relación con su ocupación principal”.
(Con información de agencias)