Por segundo año consecutivo, y durante cuatro días, Punta del Este se moverá al ritmo del 2x4 con el Festival Internacional de Tango en Punta, que se realizará desde este jueves 21 al domingo 24 en la ciudad fernandina.
Pese a que el tango proviene del Río de la Plata, el proyecto de realizar un festival de tango inclusivo en Punta del Este surgió en Viena, Austria, de mano de dos jóvenes enamorados. Hace tres años Matías Haber, un cantante lírico uruguayo radicado en el país europeo, conoció a la austríaca Andrea Seewald cuando asistió a una de las clases de tango que ella impartía.
Al tiempo que Haber se iba perfeccionando en el baile, a Seewald le ofrecieron dirigir el departamento de tango de la compañía Idancecompany, que trabaja con jóvenes con síndrome de Down. La rubia austríaca, a quien Haber apodó como Tinker por su parecido con el personaje de Disney conocido por estas tierras como Campanita, le ofreció al uruguayo acompañarla en la actividad. Después de dos años, la pareja decidió emprender un proyecto independiente al que denominaron Los Tinkers, y que enfatiza la acción terapéutica y de inclusión social del tango. Haber, quien era tenor de la Ópera de Viena, decidió alejarse de esta actividad por tiempo indeterminado.
Así fue que el año pasado la pareja organizó el Primer Festival de Tango en Punta del Este, que en su edición de este año espera a más de 1.000 personas. Alrededor de la mitad de ellos son extranjeros, de países como Argentina, Rusia, EEUU o Alemania, quienes se anotaron a través de la web del evento.
“Que vengan personas de todo el mundo es una comprobación de que ya se considera a Punta del Este como sede del tango internacional. La idea es que funcione como motor para otras cosas y que Uruguay aumente su proyección internacional”, indicó el bailarín.
La pareja estuvo desarrollando en diciembre y enero talleres de tango inclusivo –proyecto premiado por el Ministerio de Educación y Cultura–en Paysandú, Salto, San José y Montevideo. Tras el festival ambos regresarán a Europa, donde del 6 al 8 de setiembre tendrá lugar el primer festival de tango inclusivo en Bregenz, Austria.
Haber comentó que si bien comenzaron trabajando con personas con síndrome de down ahora también lo hacen con autistas o individuos que sufrieron accidentes diversos. La experiencia, señaló el docente, no solo beneficia a los usuarios sino a ellos mismos, que obtuvieron muchas satisfacciones. Una de ellas fue ver cómo un autista de 40 años logró tener contacto físico con sus compañeros por primera vez a través del abrazo tanguero.
“Lo más importante es entender que a través del tango y el abrazo uno puede compartir experiencias que van mucho más allá de la clase social o las capacidades de cada uno. El tango conecta y unifica”, señaló.