Tres meses atrás, una joven francobritánica bajó del avión que la llevó de Londres a Montevideo con nada más que su iPhone, sus sueños y 23 kilos de ropa. Dejó del otro lado del océano Atlántico su trabajo, sus seres queridos, el verano y los restantes kilogramos de ropa. Esa joven soy yo.
Una mirada al Ceibal en Inglés desde los ojos de una extranjera
Una británica cuenta su experiencia dando clases a distancia de su lengua materna a niños uruguayos de Secundaria y cómo el aprendizaje es para ambas partes