En la segunda temporada de Breaking Bad, los personajes principales, Walter White y Jesse Pinkman, se encuentran en problemas con la ley. La razón es básicamente obvia: producen metanfetaminas. Ante la necesidad de un abogado, y no un simple doctor en leyes sino un “abogado criminal”, es que aparece por primera vez Saul Goodman.
Aunque White tuvo sus varios reparos con la llegada del personaje, Goodman comenzó a ser el abogado detrás de la operación –ayudando a lavar el dinero y esconder otro tipo de crímenes– y en el trayecto, gracias a sus frases insólitas y colorido vestuario, se transformó en el alivio cómico de una serie con altas dosis de drama y violencia.
Sus publicidades televisivas y gráficas aparecían saturando con su eslogan “better call Saul” (mejor llama a Saul), tanto en de la serie como por fuera. Su web personal, bettercallsaul.com, inserta al fanático dentro de la narración, con videos comerciales y espónsores de las marcas ficticias del programa.
A lo largo de las siguientes temporadas, el personaje de Goodman se desarrolló, pasando de ser un abogado turbio que soluciona delitos menores a tratar asesinatos y ajustes de cuentas con capos del narcotráfico, factores que hacen temblar su propia estructura moral, que ya de por sí era muy dudosa.
Por estas razones, Goodman se ganó a la audiencia de Breaking Bad y ante su inminente final –los últimos ocho capítulos se estrenarán el 11 de agosto–, su creador Vince Gilligan y el escritor Peter Gould manejan la posibilidad de crear un spin-off: una serie derivada que toma elementos, o en este caso personajes, de la serie principal, y que ya ha pasado antes con otros exitosos programas (ver recuadro).
Según confirmó recientemente Gilligan al sitio The Wrap, ambos creadores pretenden llevar esta idea a cabo. Sin embargo, hay varios detalles que se deben acordar: podría ser tanto una comedia de media hora “no al estilo sitcom, sino de comedia tradicional”, dijo Gilligan, o de una hora, “más acorde con el universo de Breaking Bad”, afirmó.
“Teniendo a Saul Goodman como personaje, está claro que el humor va a ser el contenido. Pero, al trabajar en ocasiones con una clientela un tanto siniestra, habrá un poco de drama también”, concluyó.
Una vez resueltos esos temas restará esperar si un canal o productora toma el proyecto. Teniendo en cuenta el gran éxito de su serie madre, es probable que así sea.