Este blog fue publicado originalmente en el blog Not Only Salad Blog
Una torta crumble con corazón de queso crema ideal para la merienda
Probá esta receta, que une dos grandes mundos dentro de los postres
Probá esta receta, que une dos grandes mundos dentro de los postres
Este blog fue publicado originalmente en el blog Not Only Salad Blog
La hora del té es mi hora favorita, y hoy les traigo una receta ideal. Se trata de la unión de dos grandes mundos: la torta crumble y el cheesecake. Osea, una masa bien tierna y húmeda con muuucha cobertura crocante, y toda la cremosidad del cheesecake. ¡Imposible resistirse!
Tanto la masa de estar torta, la parte cheesecake y el crumble son preparaciones que permiten una amplia variedad de sabores añadidos. Se les puede dar un toque de cacao, de especias, de aroma a almendras o azahar, pero en esta ocasión decidí ir por los cítricos. Las mandarinas están en su época de esplendor, y le puse una buena cantidad de ralladura para que se sienta. Pueden también usar la ralladura de otros cítricos como el limón y la naranja. ¿Y porqué no jengibre, o un poquito de licor?
Si bien van a tener que preparar tres cosas diferentes para hacer esta torta, créanme cuando les digo que ninguna de ellas exige demasiado trabajo. La masa requiere batir la manteca con el azúcar, agregar los huevos, vainilla, y agregar alternando los secos tamizados con la leche cortada. La mezcla de cheesecake lleva un pote chico de queso, un poquito de azúcar, la ralladura de una mandarina entera para darle el punch de sabor, y 1 huevo que ayudará a que esta parte coagule bien en el horno. Finalmente harán el crumble, una pavada! Simplemente hay que mezclar el azúcar (que en este caso usé rubio y blanco), manteca derretida y harina. A pesar de que siempre hago el crumble arenando la manteca fría con el resto de los ingredientes, me gustó probar esta variación ya que resulta en un crumble bien crocante. ¡¿y qué queremos en un crumble, si no es que sea el más crocante de todos?!
Cuando horneen esta torta, háganlo en un horno precalentado a 160°C. Una temperatura media-baja va a ayudar a que la parte de cheesecake se cocine bien. Por otro lado, les recomiendo que usen un molde de bordes altos, de al menos 7 u 8 cm, y si usan un molde no desmontable, mejor. Sino procuren que el molde desmontable cierre muy bien entre las partes. La masa es más líquida de lo común para una torta de manteca, y un molde desmontable que no cierra bien podría hacerles perder masa por los costados. Por eso, mi mayor recomendación es que usen un molde redondo común de bordes altos.